Durante la audiencia de imputación de cargos, la Fiscalía presentó la evidencia contra cuatro uniformados que fueron capturados por la muerte, en extrañas circunstancias, del joven Donovan Balanta, ocurrida en medio de una riña en el sector de Cazucá, en límites con el municipio de Soacha.

La Fiscalía aseguró que Donovan efectivamente lanzó una botella contra los uniformados y luego salió corriendo; lo persiguieron e inmovilizaron con descargas eléctricas a través del dispositivo táser. Posteriormente, lo esposaron, golpearon y lo llevaron hasta la estación de policía, donde continuaron las agresiones.
El ente acusador reveló las declaraciones que entregaron los vecinos del sector, quienes aseguraron que los policías llegaron con ofensas racistas contra quienes previamente sostenían una discusión, momento en el que llegó Donovan Balanta y lanzó la botella.
“Presuntamente se dirigió al mencionado ciudadano expresándole: ‘Le voy a pegar dos tiros; yo estoy acostumbrado a matar negros guerrilleros en el Chocó”. Aproximadamente 10 minutos después arribaron al sitio otras patrullas de la Policía Nacional adscritas a la estación de Policía Cazucá, esto debido a que el señor intendente Morantes solicitó apoyo argumentando la ocurrencia de una riña”, explicó el fiscal.
La Fiscalía reveló que el comandante de la Policía de Cazucá, en Soacha, redactó mentiras en los libros de población de la estación, tras la muerte del joven Donovan Balanta. https://t.co/f0wz5K9jDc pic.twitter.com/hzXwLvXfvf
— Revista Semana (@RevistaSemana) October 21, 2026
El fiscal del caso imputó los delitos de homicidio y tortura. Al mayor, comandante de la estación de Policía, le sumó el de falsedad en documento público tras advertir que alteró y manipuló la información que consignaron en los libros de población, donde se advertía que se respetaron los derechos de Donovan Balanta.
“Asignado como dotación sobre el cuerpo de la víctima, quien gritaba de dolor y pedía ayuda, finalmente varios uniformados lo trasladaron cargado por la vía pública hasta una camioneta del grupo Goes, en la cual había llegado el apoyo al procedimiento, siendo posteriormente conducido a la estación de policía en el municipio de Soacha, Cundinamarca”, dijo el fiscal del caso.
La Fiscalía hizo un relato cronológico de lo que ocurrió ese día, desde la llegada de los uniformados hasta el momento en que esposaron a uno de los vecinos y al propio Donovan para llevarlos hasta la estación de Policía, donde continuaron las agresiones. Allí, mismo la víctima pedía atención médica de manera inmediata, porque no podía respirar.
“Se pudo establecer igualmente que el señor Balanta permaneció alrededor de 20 minutos en las instalaciones de la estación de Policía Cazucá. Durante este lapso manifestó reiteradamente dificultades para respirar, dolor en el pecho, solicitó asistencia médica inmediata; tales solicitudes fueron transmitidas a los funcionarios de la Policía Nacional que se encontraban ahí”, señaló la Fiscalía.
Ninguno de los cuatro policías que fueron presentados ante el juez de control de garantías aceptó su responsabilidad en los delitos que les fueron imputados. La Fiscalía solicitará una medida de aseguramiento en centro carcelario en una audiencia que se desarrollará de manera reservada, pues aún falta por capturar un uniformado.
