A las 6 en punto de la mañana, ¿qué estará opinando María Isabel hoy jueves 8 de febrero en SEMANA? Pues la opinión gira en torno al dedo del presidente Petro. Lo estiró para ordenar que sus simpatizantes, empezando por el sindicato de Fecode, que llueve en dinero para regalar a las campañas políticas, saliera a marchar hoy con destino a hacer un plantón ante la Corte Suprema de Justicia para presionar, insólitamente, la elección de fiscal.

Fue tal la protesta de las voces sensatas, que aún por fortuna existen en este país, que Petro volvió a estirar su dedo, esta vez para ordenar un cambio de rumbo de esta manipulada protesta popular. Y para que no lo acusaran de estar propiciando una segunda toma del Palacio de Justicia por parte del M-19, hoy trinó que el destino nuevo sea la sede de la Fiscalía General de la Nación, en el occidente de Bogotá. Allá se dirigirá hoy la turba.

Mientras tanto, la Corte sigue debatiéndose entre tres candidatas a fiscal designadas también a dedo por el presidente Petro, con ayuda de otro dedo oculto, el del ministro de Defensa, Iván Velázquez, pues las tres candidatas mantienen con él una cercanía estrecha. Son, como quien dice, sus pupilas.

La terna ha recibido tres tipos de cuestionamientos. El primero, que las candidatas no dan el ancho de lo que debe ser el perfil de jurista para ocupar el poderoso y complejo cargo de Fiscal. Dos, que las candidatas fueron escogidas por el presidente Petro en plena tormenta jurídica por los cuestionamientos por financiación ilícita de su campaña vía su hijo Nicolás y por las incursiones a las cárceles en busca de apoyos de mafiosos a esa campaña y otras travesuras de su hermano Juan Fernando.

Lo cual, en opinión de algunos magistrados, vicia la independencia de Petro para componer la terna. Y tercero, para algunos magistrados, la eterna debería incluir, por lo menos, a un hombre. De todos esos cuestionamientos, sobre el primero, la calidad de las candidatas, me abstengo de opinar, porque no conozco a ninguna de ellas y a lo mejor las tres son supremamente pilas.

Sobre el segundo cuestionamiento, que el presidente Petro las necesita muy sumisas, suavecitas, para sacar de líos a su familia, no podemos negar que puede ser cierto. Para evitar los amiguismos presidenciales en la terna, deberíamos acoger la propuesta del exfiscal y exministro de Justicia Alfonso Gómez Méndez en su columna de El Tiempo, quien propone que apliquemos el sistema al revés: que la Corte, como cuerpo colegiado, sea la que postule la terna, con lo cual se evitaría intereses particulares y que el presidente sea el que escoja.

Y sobre lo tercero, que la terna debería incluir a un hombre, tiendo a estar de acuerdo, si no fuera porque hay un altísimo peligro de que ese hombre postulado sea el exvicefiscal de Eduardo Montealegre, quienes llenaron la corporación de favores políticos vía contratos de los cuales fueron beneficiados varios miembros de la administración de justicia, entre ellos magistrados de la Corte.
Lo que haría que el nombre del exvicefiscal Perdomo, que por los favores debidos, tendría gran ventaja para su elección, sería como si se tratara de un roscón caliente en la puerta de una escuela: se lo raparían. Y ya se sabe que su generosidad burocrática es grande, ¡qué peligro!
