El 13 de marzo de 2025, se presentó un doble crimen al interior de una casa ubicada en el barrio Aures, en la localidad de Suba, en Bogotá. Los cuerpos de dos adultos mayores fueron hallados con evidentes signos de violencia.

Se trata de Guillermo Alberto Anzola, de 72 años, y Gloria Isabel Guerrero, de 66 años, quienes eran exsuegros de un hombre identificado como Freddy Alexander Barajas Rivera.
Luego de ser capturado y posteriormente judicializado por su presunta responsabilidad en el doble crimen, la Fiscalía General de la Nación indicó que Barajas Rivera habría matado a la pareja de abuelos en retaliación contra su excompañera.
“Una posible retaliación contra su excompañera sentimental habría sido el móvil de Freddy Alexander Barajas Rivera para perpetrar el homicidio de una pareja de adultos mayores, padres de la mujer, en una vivienda de la localidad de Suba, en el noroccidente de Bogotá. El pasado 13 de marzo, los familiares de las víctimas advirtieron una situación irregular mientras monitoreaban una cámara de seguridad instalada en el inmueble. Al llegar al lugar para verificar, en compañía de uniformados de la Policía Nacional, encontraron a los esposos con múltiples lesiones ocasionadas con un objeto cortopunzante”, indicó la Fiscalía General de la Nación.

El ente acusador también señaló que, de acuerdo con los elementos materiales probatorios que recopilaron, Barajas Rivera sería la única persona que ingresó y salió de la casa durante el espacio de tiempo en el que ocurrió el crimen.
“Adicionalmente, quedó en evidencia que presuntamente ejerció un nivel superior de violencia contra la adulta mayor para evidenciar su rencor y resentimiento hacia la figura de mujer por la decisión de su excompañera de terminar la relación e iniciar un nuevo vínculo afectivo. Entre tanto, el hombre, que padecía una enfermedad y condiciones que lo situaban en una especial situación de vulnerabilidad, recibió lesiones con un arma cortopunzante que le ocasionaron la muerte”, agregó el ente acusador.
A Barajas Rivera, una fiscal de la Seccional Bogotá le imputó los delitos de feminicidio y homicidio, las dos conductas agravadas.
“El procesado no aceptó los cargos y, por disposición de un juez de control de garantías, deberá cumplir medida de aseguramiento privativa de la libertad en establecimiento carcelario”, concluyó la Fiscalía.
