Una fuerte escalada de violencia sacudió este sábado a varias regiones del país. Una serie de atentados contra la Fuerza Pública encendieron las alarmas de orden público en los departamentos del Valle del Cauca, Cauca y Santander, dejando un saldo de múltiples heridos y cuantiosos daños materiales por la afectación a la infraestructura vial.

En el suroccidente del país se concentraron los hechos más preocupantes. El más reciente ocurrió en la tarde del sábado en una vereda del suroccidente de Popayán, donde hombres armados, presuntamente del ELN, interceptaron un vehículo de servicio recolector de basuras de la empresa Urbaser.
Los delincuentes obligaron al conductor a bajarse del vehículo y procedieron a incendiar el camión. El hecho tuvo lugar cerca al relleno sanitario Los Picachos, ubicado en la vereda La Yunga. Los delincuentes marcaron con grafitis parte del automotor con palabras alusivas al ELN.
Un grupo de hombres armados incineró un camión recolector de residuos en La Yunga, sobre la vía que conduce al relleno sanitario Los Picachos, en el Cauca. Según las primeras versiones, el automotor habría sido vandalizado con grafitis alusivos al ELN. https://t.co/f0wz5K8LNE pic.twitter.com/FFkKP7EPgB
— Revista Semana (@RevistaSemana) October 18, 2026
En horas de la mañana, se registró otro atentado con artefacto explosivo en el sector de Montebello, sobre la vía que conduce al cerro de las Tres Cruces, en la zona rural de Cali.
El ataque fue dirigido contra una patrulla de la Policía Nacional y dejó un saldo de tres uniformados heridos. Los miembros de la institución afectados fueron trasladados a la Clínica Imbanaco para recibir atención médica especializada.
Poco después del estallido, unidades antiexplosivos detectaron y neutralizaron una segunda carga en el mismo punto. Frente a este hecho, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, repudió el acto y anunció 20 millones de pesos de recompensa por información que permita capturar a los responsables.

En otro hecho, un grave atentado terrorista, atribuido preliminarmente a la estructura Jaime Martínez de las disidencias de las Farc, afectó de manera crítica la infraestructura del puente La Teta, ubicado en el municipio de Santander de Quilichao, en el norte del departamento del Cauca.
El ataque, perpetrado mediante el uso de artefactos explosivos improvisados, provocó daños severos en la estructura vial y dejó incomunicadas a más de 200 familias de esta zona rural, restringiendo por completo su movilidad y acceso a servicios básicos.
De acuerdo con los reportes oficiales del Ejército Nacional, este acto criminal se registró pocas horas después de que tropas de la Vigésima Novena Brigada propinaran un golpe financiero a la misma organización ilegal.
Una acción terrorista con explosivos, atribuida a la estructura Jaime Martínez, afectó el puente La Teta, en Santander de Quilichao, Cauca, restringiendo la movilidad de más de 200 familias del norte del departamento. https://t.co/f0wz5K9jDc pic.twitter.com/MPPPwSqjCN
— Revista Semana (@RevistaSemana) October 17, 2026
Estos hecho se sumaron al violento atentado en el municipio de Jamundí contra el exalcalde Andrés Felipe Ramírez. Hombres armados interceptaron el vehículo en el que se movilizaba; aunque el exmandatario resultó ileso, su escolta perdió la vida en el lugar del ataque al intentar protegerlo.
Ante la gravedad de la situación, la Gobernación del Valle del Cauca y la Alcaldía de Jamundí unieron esfuerzos ofreciendo una recompensa conjunta de hasta 150 millones de pesos para dar con el paradero de los autores materiales e intelectuales.

Terror en Santander
De forma simultánea, el orden público se quebrantó en el departamento de Santander. En un corredor vial de la región, un grupo de hombres fuertemente armados interceptó un bus de transporte intermunicipal.
Los delincuentes obligaron a todos los pasajeros y al conductor a descender del vehículo bajo amenazas de muerte. Una vez desocupado, los atacantes procedieron a incinerar el automotor en medio de la vía pública, generando pánico entre los viajeros y transportadores que transitaban por la zona.
Los hecho se presentaron en la vía Málaga–Cerrito, en el departamento de Santander. De acuerdo con las autoridades, no hubo personas heridas. El mayor Douglas Arenas, director de Seguridad y Convivencia de Santander, rechazó lo ocurrido.
“Un bus de servicio público que transitaba entre la vía Málaga-Cerrito es incinerado por dos sujetos con arma corta. Interceptan al conductor, hacen descender a quienes estaban ahí y luego incendian el vehículo”, dijo al canal regional TRO.
