La investigación de SEMANA sobre el uso irregular de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), para convertirla en una suerte de policía política encargada de perseguir a la oposición o a quienes estaban en contravía de los intereses del gobierno Petro, abrió la caja de Pandora.

Además de los seguimientos a políticos y candidatos considerados opositores al gobierno Petro, los seguimientos de la DNI habrían tenido un capítulo especial contra los investigadores del caso de Nicolás Petro, hijo del exmandatario, por los delitos de lavado de activos y enriquecimiento ilícito.
Se trata de la denominada Operación Orión, que fue denunciada en 2024 por el investigador Víctor Forero. Al parecer, la Fiscalía General hizo caso omiso de los graves señalamientos porque, hasta el momento, los avances son casi nulos.

Justamente, Víctor Forero, uno de los investigadores principales del caso de Nicolás Petro, con base en el acervo probatorio, desnudó la vida de lujos, propiedades, carros, viajes y captación de millonarias cifras de dinero de origen cuestionado, entregadas para la campaña presidencial de su papá, el exmandatario Gustavo Petro.
En septiembre de 2023, Forero aseguró que recibió información de otros funcionarios de la Fiscalía sobre una operación que tendría como propósito “perseguir, desprestigiar e interceptar” a funcionarios, periodistas y políticos de oposición. Según su versión, él mismo aparecía entre los objetivos precisamente por su papel en la investigación contra Nicolás Petro, todo esto a través de la denominada Operación Orión.

El 18 de junio, en medio de la persecución en su contra, Forero envió un oficio directamente a la fiscal general, Luz Adriana Camargo, en el que documentaba los seguimientos y manifestaba temor por su vida, pero no recibió respuesta pese a la gravedad de la denuncia.
“He sido reiterativo en informar la campaña de desprestigio y el daño que pretenden causarme como retaliación por mi labor desempeñada en el caso del hijo del presidente, tales atropellos y vejámenes consisten en algo que denuncié desde el 23 de noviembre de 2023, cuando informé de la existencia de la Operación Orión, operación ilegal de inteligencia que tiene como fin espiar, desprestigiar, perseguir, intervenir comunicaciones, armar paquetes o carpetas, perfilar, callar, entre otras, a quienes son señalados como opositores o quienes piensan diferente a los intereses del Gobierno actual”, explicó un angustiado Forero, que veía cómo el poder del Estado lo perseguía.

El asunto es muy delicado e incluso el exinvestigador Forero tiene claro que estos seguimientos ilegales iniciaron justo cuando Nicolás Petro, quien en principio confesó todas sus irregularidades, luego de una reunión con su papá en Barranquilla, decidió echarse para atrás y no colaborar con la justicia.

Así lo manifestó en la misiva que le envió a la fiscal Camargo: “Desde el año pasado, luego de que el señor Nicolás Petro desistiera de su colaboración con la administración de justicia, inició una campaña de persecución de la que he venido siendo víctima, por el simple hecho de haber cumplido con mi deber y con mi labor de manera objetiva, honesta y responsable, como bien lo determinaron los jueces de la República en las diferentes audiencias celebradas, impartiendo legalidad a los procedimientos adelantados por la Policía Judicial”.

Forero no ha sido escuchado y, pese a que hay una investigación abierta con número de noticia criminal vigente por estos seguimientos, no ha pasado nada.
“Informé ante el despacho que adelanta la investigación que se dispuso de todas las capacidades y recursos de algunas entidades como la DNI, la Uiaf, la Policía, el Ejército, entre otras, y la participación de oficiales y suboficiales en servicio y retirados con amplia experiencia en inteligencia y en operaciones militares. Esto se suma a diferentes situaciones que me han ocurrido desde que se judicializó a Nicolás Petro, las cuales he puesto en conocimiento de este proceso y que no puedo ver aisladas”, le advirtió Víctor Forero a la fiscal general.

Y le recordó que “todo esto se ha generado única y exclusivamente por el cumplimiento de mi función constitucional y legal como servidor de la Fiscalía General de la Nación, fungiendo como investigador líder del caso en el que se encuentra acusado y en juicio el hijo del presidente de la República”.
A Forero le pasó una costosa factura atreverse a hacer su trabajo: investigar a Nicolás Petro; por eso se dispuso del aparato de inteligencia del Estado para perseguirlo. Ni siquiera fue escuchado en la Fiscalía.
Forero sostuvo que la operación habría tenido origen en la DNI y que en ella participarían militares activos y retirados. Entre las personas que, según su relato, habrían sido perfiladas estaban funcionarios de la propia Fiscalía, como Martha Mancera, Luisa Obando, Mario Burgos, Daniel Hernández y el propio Forero. Varios de ellos ya se constituyeron en víctimas en el proceso.
