Las nuevas imágenes reveladas sobre los últimos minutos con vida de Freddy Santiago Guzmán han generado conmoción en Bogotá y vuelven a encender las alarmas por la inseguridad en el sistema de TransMilenio.

El joven universitario fue víctima de un violento robo que terminó costándole la vida en inmediaciones de la estación Minuto de Dios.
De acuerdo con los videos de cámaras de seguridad, todo comenzó el 15 de abril de 2026 a las 9:36 de la noche, cuando Freddy Santiago salía de la Universidad Minuto de Dios rumbo a su casa. En las imágenes se le observa caminando con tranquilidad, vistiendo pantalón negro, chaqueta negra y tenis blancos, mientras sostenía su celular en la mano. Según testigos, en ese momento el joven enviaba un mensaje para avisar que ya regresaba a su hogar.
Otra cámara lo capta segunos después, de espaldas, aún usando su teléfono mientras se dirige hacia la calle 80. Sin embargo, poco después las grabaciones lo pierden de vista. En menos de cinco minutos, el joven llegó a la estación Minuto de Dios, donde subió unas escaleras y luego descendió hacia los vagones 1 y 2, lugar donde, según su rutina, abordaría un articulado para continuar su trayecto.
Pero lo que parecía un recorrido habitual terminó en tragedia. Según la reconstrucción de los hechos, un delincuente que ingresó por un costado lateral de la estación lo interceptó y lo atacó con un cuchillo para robarle el celular. En medio del forcejeo, Freddy Santiago cayó gravemente herido.
El agresor huyó del lugar saltando la estación y, junto a dos cómplices, escapó en bicicleta por la calle 80 en dirección a la estación La Granja. Mientras tanto, el joven permaneció en el lugar sin recibir atención inmediata.

De acuerdo con su familia, pasaron cerca de 45 minutos antes de que pudiera ser trasladado al Hospital de Engativá, donde finalmente falleció debido a la gravedad de las heridas.
Las imágenes posteriores también muestran al joven aún con vida dentro de la estación, desorientado y con visibles signos de dolor, lo que ha generado aún más indignación por la demora en la atención.
El caso provocó el rechazo de la comunidad académica. El padre Camilo Bernal, vicepresidente de la Organización Minuto de Dios, y el rector de la universidad, Jefferson Arias, condenaron lo ocurrido y alzaron su voz de protesta por la inseguridad en la zona, señalando que en este sector confluyen más de 20.000 estudiantes, trabajadores y residentes.
