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Fiscalía declara de lesa humanidad los delitos de violencia sexual basados en género contra menores de edad por los que acusó formalmente al exjefe paramilitar Hernán Giraldo Serna.

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El exparamilitar Hernán Giraldo, señalado de violar niñas desde su celda

La acusación se hizo de manera oficial como presuntas violaciones cometidas en cárceles de Barranquilla y Medellín.

Alias taladro, El Viejo o El Señor de la Sierra, como es conocido el exjefe paramilitar del denominado Bloque Resistencia Tayrona de las Autodefensas Unidas de Colombia, Hernán Giraldo Serna, fue acusado formalmente como presunto responsable de los delitos de acceso carnal violento, trata de personas, aborto y tortura en persona protegida.

Según la investigación de la Fiscalía, los hechos habrían ocurrido posterior a su desmovilización y acogimiento al proceso de Justicia y Paz dispuesto para los integrantes de las organizaciones paramilitares.

“Una fiscal adscrita a la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos acusó formalmente al exjefe paramilitar Hernán Giraldo Serna, cabecilla del mal denominado ‘Bloque Resistencia Tayrona’ de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), como presunto responsable de los delitos de acceso carnal violento, trata de personas, aborto y tortura en persona protegida”, indicó el ente acusador en un comunicado.

Ante la posibilidad de prescripción del delito de violencia sexual por los que está siendo judicializado el exjefe paramilitar, el ente investigador declaró delito de lesa humanidad la conducta de violencia sexual que habría sido perpetrada por parte de Giraldo Serna durante su instancia en la cárcel Modelo de Barranquilla y otras dos en Antioquia entre febrero de 2006 y mayo de 2008. De esta manera, este delito es considerado como imprescriptible.

“Las evidencias recaudadas por la Fiscalía General de la Nación señalan que, al menos, cuatro menores de edad habrían sido instrumentalizadas e ingresadas mediante engaños a centros de reclusión ubicados en Antioquia y Atlántico, donde estuvo privado de la libertad Giraldo Serna”, dice el documento.

De acuerdo con información proporcionada por la Fiscalía, las víctimas son todas menores de 14 años, y habrían sido abusadas sexualmente por Giraldo. El material probatorio recaudado permitió establecer que una de las agredidas quedó en embarazo, al parecer, producto de los abusos atribuidos a Giraldo; quien también habría dado la orden de hacer abortar a la menor.

¿Quién era su proxeneta?

Giraldo, tenía a su servicio algunas personas, en especial una mujer que contactaba a menores de edad, les ofrecía algunos lujos o dinero en efectivo para que ingresaran a la cárcel, haciéndose pasar como hijas de algún detenido y en el penal sostener relaciones sexuales con el exjefe paramilitar.

Según las autoridades, la mujer, que inició como una empleada doméstica en una finca de Giraldo, se convirtió, con la desmovilización de su entonces jefe, en la encargada de ubicar las posibles víctimas, regalarles ropa y otros elementos. Además, realizó las gestiones para que pudieran ingresar a los diferentes centros penitenciarios, donde ocurrirían los abusos.

“Sacó provecho económico de las agresiones sexuales contra las menores de edad. En ese sentido, la fiscal del caso le impuso medida de aseguramiento privativa de la libertad por los delitos de trata de personas agravada y explotación sexual agravada”, señaló la Fiscalía en un comunicado de prensa.

Las violaciones, según la Fiscalía, ocurrieron en las cárceles de La Ceja e Itagüí, Antioquia y La Modelo de Barranquilla, en el departamento del Atlántico, donde permaneció privado de libertad Giraldo o alias El Patrón. “Los hechos investigados ocurrieron posterior a la desmovilización de esta persona, entre febrero de 2006 y el 13 de mayo de 2008, fecha en la que fue extraditado a Estados Unidos”.

Como los hechos ocurrieron en el marco del sistema penal anterior, fue la misma Fiscalía la encargada de definir la situación jurídica del exjefe paramilitar y su empleada, la proxeneta que logró engañar a las autoridades para meter a las menores en los centros de reclusión. En los dos casos, el fiscal a cargo dictó una medida de aseguramiento que motivó la captura de la mujer y la notificación a su jefe en el centro de reclusión.