Barranquilla es una ciudad histórica del Caribe colombiano y cuenta con una historia particular, ya que, según los historiadores de la región, no tiene principio y, por ende, no tiene fin. Medios especializados han revelado los cinco barrios tradicionales de la ciudad costera, denominados así por su arraigo al desarrollo fundacional de la ciudad y su identidad cultural.
Barrios como el Centro, San Roque, Barrio Abajo y Rebolo se consolidaron como el punto de partida de la ciudad a finales del siglo XIX. Sin embargo, El Prado, fundado en 1920, también es reconocido como un barrio tradicional y posee un valor patrimonial. La denominación no se basa únicamente en que sean de los primeros en ser fundados.
Barrio Abajo del Río
Este es de los primeros sectores consolidados de Barranquilla, pues desde 1897 se estableció junto al Centro, Rosario, San Roque y Chiquinquirá.
Esta zona de la capital del Atlántico tiene una conexión especial con el emblemático Carnaval de Barranquilla, ya que es conocido como el “corazón del Carnaval”. Este barrio se caracteriza por tener techos altos entre 1 y 3 pisos. En 2020 fue reconocida como Bien de Interés Cultural del ámbito distrital, debido a su fama de ser los “hacedores del carnaval” y su buena vecindad.
Centro Histórico
Los orígenes de este barrio se remontan a la década de 1630, cuando se dieron los primeros asentamientos del sector, pero fue para 1897 cuando el lugar se terminó de consolidar. Rápidamente se estableció como el corazón comercial de la ciudad.
Esta zona cuenta con varios lugares que se califican como tesoros históricos y patrimonio arquitectónico, como la Iglesia y Plaza San Roque, la Iglesia y Plaza San Nicolás, la Estatua ecuestre de Simón Bolívar y el Edificio de la Antigua Aduana.
San Roque
Esta zona es conocida como “Arriba del Río”, que se fundó en 1897 y desde entonces es considerado el “epicentro del progreso de Barranquilla”. Está ligado históricamente por las danzas fundacionales del carnaval, así como la “danza del torito”.
San Roque se encuentra en la lucha de mantener el legado del progreso. Este muestra también una lucha entre el legado y el progreso, ya que se enfrenta a diferentes desafíos para adaptarse a las dinámicas urbanas modernas.
Rebolo
Esta zona de Barranquilla también se consolidó en 1897 y también es uno de los barrios que más está asociado con la alegría de Barranquilla. No solamente el carnaval, también fue el lugar donde se fundó el equipo de fútbol de la región, Junior de Barranquilla. No obstante, el barrio convive con una historia “oscura” en la pobreza y la violencia.
Se cree que el nombre de este barrio proviene de las reboleras, que son ciruelos silvestres de antaño que abundaban en los patios y las terrazas de las casas del sector.
El Prado

Esta fue la primera urbanización planificada y exclusiva de Barranquilla. Formó parte de la expansión de la ciudad hacia el norte desde su fundación en 1920.
Esta zona de la ciudad fue reconocida por tener una gran cantidad de construcciones de la era republicana y mantener un estilo neoclásico. Calles adornadas con robles y jardines hacen que sea reconocido como patrimonio de los barranquilleros y se mantenga como una zona residencial de alto nivel.










