En Bogotá, la facturación del agua depende de la lectura de los medidores instalados en cada vivienda o establecimiento. Este proceso permite calcular el consumo real de cada predio y establecer el valor que debe pagar el usuario por el servicio de acueducto y alcantarillado.

La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) explicó que existe un procedimiento denominado “revisión previa”, un mecanismo que se aplica antes de emitir la factura para verificar que el consumo registrado sea coherente con el historial del usuario. Según la normativa del sector de servicios públicos, esta revisión busca detectar variaciones inusuales en el consumo de agua antes de que el recibo llegue al ciudadano.

De acuerdo con la regulación, las empresas prestadoras del servicio deben analizar si existe una desviación significativa frente a consumos anteriores. Esto significa que, si el consumo de un período es mucho mayor o menor que el promedio registrado en meses anteriores, el operador debe investigar las causas antes de emitir la factura. Esta obligación está contemplada en el artículo 149 de la Ley 142 de 1994, que establece que las empresas de servicios públicos deben revisar posibles desviaciones en el consumo durante la preparación de las facturas.
Mientras se aclara el origen de esa variación, la normativa permite que la factura se calcule con base en consumos de períodos anteriores, en usuarios con condiciones similares o mediante un aforo individual, es decir, una medición específica del consumo. Una vez se identifica la causa real del aumento o disminución del consumo, las diferencias pueden ser abonadas o cargadas al usuario según corresponda.

Este proceso de revisión previa no hace parte del acto de facturación en sí, sino que es un procedimiento técnico que ocurre antes de emitir el recibo. Su finalidad es evitar errores o cobros que no correspondan al consumo real registrado en el predio.
Las variaciones que activan este procedimiento se determinan comparando el consumo actual con el promedio histórico del usuario. En facturación bimestral, por ejemplo, el consumo se contrasta con los registros de los últimos períodos para identificar aumentos o reducciones que superen los rangos establecidos por la regulación del sector.
¿De dónde y cómo se ejecuta la revisión?
Operarios de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá realizan la revisión desde el medidor hacia los puntos hidráulicos, por ejemplo, sanitarios, lavamanos, lavadero, tanques de reserva, verificando su funcionamiento adecuado.
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Desde el punto de vista del usuario, este mecanismo también puede ayudar a identificar problemas dentro del inmueble, como fugas internas, daños en tuberías o alteraciones en el medidor, situaciones que pueden provocar incrementos inesperados en el consumo de agua.
La Superintendencia de Servicios Públicos recuerda que, si un usuario considera que el valor de su factura no corresponde al consumo real, puede presentar peticiones o reclamaciones ante la empresa prestadora para que se revise el caso. La legislación colombiana establece que los suscriptores tienen derecho a solicitar revisiones y recursos frente a decisiones relacionadas con la facturación del servicio.
