SEMANA conoció en exclusiva un preocupante informe de un organismo de control que se desprende del seguimiento permanente que la entidad ha venido adelantando a la construcción de la Línea 1 del metro de Bogotá, las troncales alimentadoras y complementarias, los avances físicos, financieros y contractuales de la obra, así como los principales riesgos en su ejecución.

El documento, en poder de esta revista, revela que tres de los ocho componentes principales del megaproyecto presentan serios atrasos en su ejecución frente a lo programado: la malla vial y el espacio público tienen un retraso del 48 por ciento, sistemas y equipos del 18 por ciento, y estaciones del metro y edificios de acceso con el mismo 18 por ciento de demora.
En el seguimiento al proyecto de la Línea 1 del metro, el organismo también detectó 16 modificaciones en el Plan de Ejecución que no se han visto reflejadas en las fechas de operación (marzo 2028), atrasos por reprogramaciones sin recuperación de obras y una advertencia concreta: esta situación podría aumentar el riesgo de que se incumpla con el inicio de su funcionamiento, proyectado para marzo de 2028.
Aunque el informe aclaró que la obra sigue avanzando, los retrasos reportados en la construcción se han dado principalmente en componentes considerados críticos: equipos, estaciones y sistemas que permiten tener el control de los trenes.

Metro de Bogotá reconoce retrasos
SEMANA se contactó con Leonidas Narváez, gerente de la Empresa Metro de Bogotá, quien aclaró que los otros componentes como el patio taller en Bosa, el material rodante y el viaducto “jalonan la ejecución”, pero reconoció “preocupación” en los otros elementos que han venido presentando demoras, pese a que integran todo el sistema.
“Hemos llamado la atención al consorcio chino para que haya un ejercicio de integración, que es lo más importante en estos dos meses que nos faltan, para que la obra civil, comunicaciones y sistemas se integren y permitan avanzar a los ritmos que teníamos previstos”, explicó Narváez.

La Empresa Metro de Bogotá también afirmó que ha enviado oficios y ha tomado todas las medidas necesarias para que los responsables detrás de la obra inicien las acciones necesarias que permitan solventar la situación que atraviesa el metro de Bogotá.
Narváez señaló que esas demoras se han dado por “un problema de falta de gerencia, de personal calificado y de personal no calificado para incrementar las actividades dentro de las estaciones, porque los equipos (...) están comprados, pero si no terminan las edificaciones, no los vamos a tener montados”.

Narváez advirtió al consorcio chino que si no se cambian las acciones y no se fortalece el rendimiento de la obra sobre las estaciones y los componentes críticos, se estaría generando el riesgo de no cumplir con el calendario estipulado. Sin embargo, aseguró que hasta este momento la fase de pruebas inicia el 17 de septiembre de 2027 y la operación se mantiene en el 14 de marzo de 2028.
¿Qué dice el Gobierno nacional?
Aunque esas novedades en el avance del megaproyecto fueron detectadas desde diciembre del año pasado, desde la Gerencia para Bogotá, designada por el presidente Abelardo De La Espriella, manifestaron que le harán un seguimiento riguroso a la alerta de la Contraloría Distrital.
Para la obra del metro de Bogotá, la nación hizo un aporte de 15 billones de pesos, el Distrito destinó más de 7 billones y el concesionario se hará cargo de casi 4 billones que garantizan el funcionamiento diario, la administración, la operación de los trenes y el mantenimiento del sistema.
