El meteorólogo Max Henríquez aseguró que Bogotá podría enfrentar un cambio importante en sus condiciones climáticas durante el segundo semestre de 2026, luego de un inicio de año sin mayores complicaciones relacionadas con el tiempo.

A través de un mensaje público, el experto señaló que, aunque la capital no ha registrado problemas climáticos relevantes en lo corrido del año, ese panorama cambiaría a partir de julio.
En lo que llevamos del 2.026 Bogotá no ha tenido problemas climáticos. Ellos comenzarán desde este mes de julio y durante el segundo semestre del 2.026, tal como sucedió en el Niño del 2.015-2.016. A manejar bien los embalses para producción eléctrica y los de consumo humano pic.twitter.com/5QmWs1b86A
— Max Henriquez Daza (@HenriquezMax) July 11, 2026
“En lo que llevamos de 2026, Bogotá no ha tenido problemas climáticos. Ellos comenzarán desde este mes de julio y durante el segundo semestre del 2026, tal como sucedió en El Niño de 2015-2016”, manifestó Henríquez.
El meteorólogo comparó el escenario que prevé para los próximos meses con el comportamiento climático registrado durante el fenómeno de El Niño de 2015-2016, un periodo que estuvo marcado por altas temperaturas, reducción de las lluvias y una fuerte presión sobre los recursos hídricos en varias regiones del país.

Ante ese panorama, Henríquez hizo un llamado preventivo a las autoridades responsables del manejo del recurso hídrico para que adopten medidas de planificación desde ahora.
“A manejar bien los embalses para producción eléctrica y los de consumo humano”, advirtió el experto, insistiendo en la importancia de garantizar tanto la seguridad energética como el abastecimiento de agua para la población.

Henríquez también se refirió al comportamiento reciente de las lluvias en varias regiones del país. Según explicó, las precipitaciones registradas entre el 8 y el 9 de julio fueron especialmente intensas en los departamentos de Boyacá, Santander, Arauca, Casanare y Norte de Santander.

De acuerdo con el meteorólogo, las fuertes lluvias provocaron crecientes súbitas de ríos y quebradas, así como inundaciones en numerosos municipios de esas regiones, generando afectaciones que requirieron la atención de las autoridades locales y los organismos de gestión del riesgo.
El experto indicó que durante esos mismos días también se presentaron precipitaciones en el sur de la región Caribe y en Antioquia. Sin embargo, precisó que, a diferencia de lo ocurrido en el oriente del país, en esas zonas no se reportaron emergencias asociadas a las lluvias.