Una pregunta aparentemente inofensiva en plena calle podría convertirse en el inicio de una situación de riesgo. Así lo advirtió la Alcaldía de Bogotá, que pidió a los ciudadanos estar atentos ante una modalidad de hurto en la que el delincuente primero busca establecer contacto con su posible víctima.

El llamado de las autoridades está dirigido especialmente a adolescentes, jóvenes y familias, después de que el equipo de Asistencia Integral a la Denuncia (AIDE) identificara coincidencias en más de una decena de casos atendidos recientemente. Los reportes corresponden a adolescentes entre los 13 y 17 años y jóvenes de 18 a 22.
La situación puede comenzar con algo tan sencillo como una persona que se acerca para hacer una pregunta o iniciar una conversación. Sin embargo, de acuerdo con la entidad, el comportamiento cambia posteriormente y el desconocido empieza a realizar preguntas sobre las personas que acompañan a la víctima o sobre información personal.
En algunos casos, pueden comenzar a mencionar supuestos vínculos con grupos delincuenciales, actividades relacionadas con drogas o incluso asegurar que determinada zona se encuentra bajo el control de una organización. El objetivo sería generar presión sobre la persona y llevarla a entregar información o pertenencias.
🚨Pilas si se les presenta esta situación. Nadie tiene por qué pedirle que muestre su celular y mucho menos que revele información personal.
— Secretaría de Seguridad BOG (@SeguridadBOG) September 24, 2026
👀 Vea este video y reconozca cómo actúan los delincuentes bajo la vieja modalidad de “La Milenaria”.
Si alguien lo aborda de esta… pic.twitter.com/03MaDnckVQ
Esta dinámica ha sido relacionada por la entidad con la denominada modalidad de La Milenaria, por lo que las autoridades hicieron énfasis en que una persona que sea abordada de esta manera no tiene que demostrarle nada a un desconocido, especialmente si este comienza a exigirle información o a revisar sus pertenencias.
Una de las principales recomendaciones consiste en cortar la interacción cuando las condiciones lo permitan y buscar un sitio seguro o con mayor presencia de personas. También se aconseja no revelar datos personales ni entregar objetos ante este tipo de acercamientos.
Sin embargo, las autoridades hacen una precisión importante, si durante el episodio aparecen amenazas directas, armas o existe un riesgo para la integridad física, la prioridad debe ser ponerse a salvo. En estos casos, la recomendación es evitar la confrontación o intentar resistirse físicamente y solicitar ayuda cuando hacerlo sea seguro.

Una conversación puede parecer normal en sus primeros momentos, pero el riesgo puede aparecer cuando la persona desconocida cambia el tono, realiza acusaciones o intenta obligar a la víctima a demostrar que no pertenece a determinado grupo o que no está relacionada con alguna actividad ilícita.
Ante cualquier hecho delictivo o una situación que represente un riesgo, la ciudadanía puede comunicarse con la Línea 123 para solicitar ayuda a las autoridades y se le brinde el acompañamiento necesario.
