En redes sociales como TikTok e Instagram ha cobrado fuerza el término “farmear aura”, una expresión que combina la jerga de los videojuegos con el concepto de carisma personal y que ha convocado a jóvenes en distintas ciudades de Latinoamérica.

Esta es una de las nuevas tendencias de las generaciones más jóvenes; esta se ha transformado en una de las más curiosas para los adultos, puesto que consiste en personas realizando diferentes pasos de baile, poses o miradas para sumar puntos.
Un encuentro masivo programado bajo esta temática estaba previsto para realizarse en la sede Bogotá de la Universidad Nacional de Colombia.
Sin embargo, la institución emitió un comunicado oficial en el que aclaró que el evento no contaba con la autorización de las directivas e invitó a la comunidad a informarse por canales oficiales.
Definición del término y su origen en el lenguaje digital
Para comprender el fenómeno es necesario desglosar los dos componentes del concepto. En el lenguaje de los videojuegos, el verbo “farmear” hace referencia a la ejecución repetitiva de acciones con el fin de acumular recursos o experiencia. Por su parte, la palabra “aura” se utiliza informalmente para calificar la presencia, elegancia, seguridad o carisma de una persona.
*me inscribo al torneo para farmear aura*
— Kai bb ✪ (@El_Kaisers) August 21, 2026
El rival que me tocó en la primera ronda: pic.twitter.com/xpkdOTrjH1
En consecuencia, la expresión “farmear aura” funciona como un sistema simbólico de puntuación sobre la actitud individual. Realizar una acción destacada o resolver una situación con soltura puede interpretarse como una ganancia de puntos, mientras que protagonizar un momento incómodo o desacertado se califica como una pérdida de presencia.
Transición de los videos a los encuentros presenciales
Durante el presente año, la dinámica superó el formato de los videos editados para convertirse en convocatorias presenciales denominadas “batallas de aura”. En estas competencias no existe contacto físico ni enfrentamientos verbales violentos, sino que dos participantes se miden en un escenario improvisado.
Los competidores buscan captar la atención de la audiencia a través de poses, bailes, gestos y actitudes que proyecten seguridad. El público asistente es el encargado de determinar cuál de los participantes demuestra mayor carisma en escena, una modalidad que ya registra convocatorias en países como México, Argentina y Colombia.
