Este martes 28 de marzo, se confirmó la muerte del adolescente 16 años, quien había resultado gravemente herido tras ser víctima de una bala perdida, en el sector norte de Bucaramanga. Durante más de 36 horas el joven se aferró a la vida y aunque los médicos hicieron todo lo posible, la partida fue inevitable.
El menor de edad se encontraba en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Universitario de Santander (HUS) desde la noche del pasado domingo, 26 de marzo, cuando se presentó el ataque en el barrio Café Madrid.

“El paciente de 16 años, proveniente de la zona norte de la ciudad, ingresó como víctima de un proyectil por arma de fuego. Él llegó en malas condiciones, en estado crítico, recibió apoyo de inmediato por el equipo de urgencias y fue trasladado a la unidad de cuidados intensivos, bajo pronóstico reservado”, explicó el HUS.
Aquella noche, el menor de edad se encontraba en compañía de un hermano y un tío, frente a una vivienda ubicada en la carrera 8 con calle 35N en el sector conocido como La Planada, conversaban tranquilamente cuando de repente una pareja de motorizados apareció en el lugar.

Los sujetos, según el reporte de las autoridades, iban disparando de forma indiscriminada contra los ocupantes de otra motocicleta. En medio de la arremetida una de las balas impactó al adolescente, justo en la cabeza; de inmediato cayó agonizante. Otro proyectil alcanzó a rozar en la mano derecha al tío, un hombre de 46 años.
Mientras la familia gritaba pidiendo ayuda, los agresores aceleraron y desaparecieron del lugar. En medio del desespero, el adolescente fue llevado en una motocicleta, por su hermano, hasta el Hospital Local del Norte; pero debido a la gravedad de la herida tuvo que ser remitido al HUS donde lamentablemente falleció sobre la medianoche del lunes.

El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) realizó el levantamiento del cuerpo el hospital y lo trasladó hasta la morgue de Medicinal Legal en Bucaramanga. Hasta el momento las autoridades de Bucaramanga no han reportado capturas sobre este hecho, sin embargo indicaron que se están adelantando las respectivas indagaciones para esclarecer lo ocurrido y ubicar a los responsables.
Este es el segundo menor de edad que pierde la vida por ataques con arma de fuego en Santander en menos de 72 horas. Pues cabe recordar que hacia las 6:45 p. m., del viernes 24 de marzo, un joven, de 16 años, fue atacado disparos cuando caminaba por la calle 30 No. 46-13 del barrio El Castillo; iba hacia su casa y solo le falta una cuadra para llegar.
De acuerdo con las autoridades, dos sujetos quienes se movilizaban en una motocicleta lo abordaron y le dispararon en repetidas oportunidades, dejándolo gravemente herido. Una vez perpetrado el ataque los criminales emprendieron la huida con rumbo desconocido.
Pablo Esteban Rojas Castro, como fue identificado el joven, fue auxiliado y llevado a la clínica La Magdalena, donde pese al esfuerzo de los médicos falleció horas después. La víctima recibió tres disparos en diferentes partes del cuerpo.

“Pablo Esteban, era un niño que cumplió 16 hace nueve días, era un niño que creció con mucho amor, pero creció en el lugar equivocado del mundo, un lugar hipócrita, con gente que no le asombra el dolor y la muerte. Barrancabermeja tiene tan normalizada la muerte, que cada que pasa algo se busca culpabilidad en la víctima e inconscientemente dando de héroes a los sicarios.”, expresó un hermano de Pablo Esteban.
En lo corrido del año, tres menores de edad han muerto en medio de ataques con arma de fuego, en Barrancabermeja: Sol Benavides, Areyan Arenas Buriticá y el joven de este viernes, Pablo Esteban Rojas Castro.
