Tras los actos de violencia que se están viviendo en la capital santandereana, el Sistema Integrado de Transporte Masivo dio a conocer que habrá cierres indefinidos en algunas estaciones del Metrolínea con el objetivo de reducir los índices de inseguridad en la ciudad.
Estas medidas, que entraron a regir desde el 29 de agosto, corresponde al horario de funcionamiento de cuatro estaciones, las cuales no prestarán su servicio en ´horas valle´, es decir, las horas que habitualmente eran utilizados por los usuarios ya no funcionarán.
La restricción de movilidad se verá afectada en las estaciones de: La Estancia, Campoalegre, La Españolita y Menzulí en Piedecuesta; estás estarán cerradas durante siete horas diarias de lunes a domingo de 9:00 a. m. a 4:00 p. m.

Así mismo, después de las 8:00 p. m., una vez finalice el servicio de taquilla, no estarán habilitadas para abordar los respectivos buses, pues lo que se busca es reducir la evasión del pago debido a que en el horario mencionado se ha evidenciado una serie de escenarios donde los delincuentes aprovechan para cometer hurtos a los usuarios y hasta a la misma infraestructura del Metrolínea.
“Se ha hecho un ejercicio de seguimiento a la afluencia de usuarios en estas estaciones y encontramos que la mayoría no validan el pasaje, situación que afecta las finanzas del Sistema y por ende la operación del mismo. Adicionalmente, hemos evidenciado que en varias oportunidades jóvenes y personas en situación de calle acceden a la estación para hurtar elementos como aluminio y cableado, lo que pone en riesgo la integridad de los usuarios y afecta la infraestructura”, mencionó el director de operaciones de Metrolínea, John Leandro Murillo Garavito.
Cabe mencionar que estas estaciones anteriormente mencionadas, estarán disponibles únicamente en el siguiente horario, ya que fue una decisión indefinida: de 5:00 a. m. a 9:00 a. m. y de 4:00 p. m. a 8:00 p. m.
Presuntas irregularidades en Metrolínea
Los concejales de Bucaramanga (Santander), Carlos Parra y Danovis Lozano, radicaron en la Fiscalía una denuncia contra la gerente del Sistema Integrado de Transporte Masivo (SITM), Metrolínea, Emilcen Jaimes, por presuntas irregularidades en un contrato.
De acuerdo con los concejales, el contrato que suscribió Metrolínea con Metro Cali, que tiene como propósito monitorear la operación del recaudo y control de la flota del SITM que funciona en Bucaramanga y su área metropolitana, presenta una serie de irregularidades que deben ser investigadas por las autoridades.
“Los bumangueses pagamos la tarifas más altas y, además, pagamos muchísimo por el recaudo. La razón de esto son los contratos mal planeados y hechos con irregularidades. El contrato del recaudo se acabó y era la oportunidad de hacerlo bien, pero no fue así. Metrolínea contrató a Metro Cali y nos lo vendió como si fuera un experto en recaudo, pero descubrimos que no lo es, porque ni siquiera prestan su propio servicio de recaudo y contratan a un tercero que lo hace”, explicó el concejal Carlos Parra.

Metro Cali habría asumido el pasado 31 de enero de 2022 la operación de recaudo y control de Metrolínea. Luego de que, según Metrolínea, terminara por mutuo acuerdo y de forma anticipada el contrato de concesión del sistema de recaudo y control, con la sociedad de Transporte Inteligente S.A., Tisa.
“Metrolínea contrató sin la idoneidad, puso a un tercero que no tiene conocimiento del asunto por el cual se contrata, esto es muy grave. Por ello, los bumangueses pagamos las tarifas más caras del país”, agregó el concejal.
