Por medio de una carta dirigida al presidente, Abelardo De La Espriella, a los ministerios de Salud y Educación, la Clínica Foscal de Bucaramanga advirtió sobre un inminente cierre de servicios por una deuda acumulada de 600.000 millones de pesos.
“Hoy acudimos al Gobierno Nacional para expresar nuestra profunda preocupación por la compleja e insostenible situación financiera que enfrenta la institución, ocasionada principalmente por el incumplimiento y la falta de oportunidad en los pagos por parte de las Entidades Responsables de Pago”, dijo la Clínica.

La millonaria deuda, aseguró, obedece a obligaciones en un 90 por ciento responsabilidad de la Nueva EPS y el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio en Colombia (Fomag), la entidad que presta servicios de salud a los docentes del sector público en el país y a sus familias.
Esto pondría en riesgo la atención de 664.423 consultas, 28.706 egresos hospitalarios, 21.081 procedimientos quirúrgicos, 321.069 actividades de promoción y mantenimiento de la salud, 27.832 consultas oncológicas y 6.583 tratamientos de quimioterapia y radioterapia.
Pero el pasivo no afecta solamente a los usuarios. En su carta, la Clínica aseguró que está comprometido el pago de la nómina a sus colaboradores, el cumplimiento de compromisos financieros con proveedores de medicamentos, insumos y servicios indispensables, la adquisición de los recursos necesarios para garantizar la prestación continua y segura de los servicios y el sostenimiento de su capacidad operativa y administrativa.

“Es importante que el país comprenda que detrás de estas cifras existen trabajadores que esperan el pago de sus salarios, proveedores que requieren el cumplimiento de sus obligaciones y, principalmente, pacientes cuya atención depende de la continuidad de nuestra operación”, indicó la entidad.
Además, señaló que su intención no es suspender la atención ni abandonar a sus pacientes, “por el contrario, hemos realizado todos los esfuerzos institucionales posibles para mantener los servicios abiertos, honrar nuestros compromisos laborales y responder a nuestros proveedores”.

Y advirtió: “De no recibirse oportunamente los recursos adeudados, la institución se verá obligada a considerar el cierre progresivo de servicios. No contamos con la capacidad financiera para continuar operando indefinidamente bajo las actuales condiciones. Esta no es una decisión deseada, sino la posible consecuencia de una realidad económica que ha superado nuestra capacidad de resistencia y que exige una respuesta inmediata de las autoridades nacionales”.
Finalmente, aseguró que la salud no puede seguir dependiendo de la capacidad de endeudamiento y sacrificio de las IPS. “Hoy no estamos solicitando privilegios, estamos reclamando el cumplimiento de obligaciones por servicios efectivamente prestados y solicitando el respaldo del Estado para evitar que esta institución que atiende tantos usuarios tenga que cerrar sus servicios por una crisis de liquidez que no está en capacidad de resolver por sí sola”.
Aún no se conoce un pronunciamiento de la Nueva EPS ni del Fomag sobre este reclamo de la Clínica Foscal.
