Cali continúa con las labores para retirar las estructuras que representan un riesgo tras el terremoto del pasado 10 de agosto. Entre ellas se encuentra el edificio Arábico, lugar donde estuvo De La Espriella, presidente de Colombia, junto a Alejandro Eder, alcalde de la ciudad.

Hasta el viernes 23 de octubre, el Consejo Distrital de Gestión del Riesgo había aprobado la demolición de 82 edificaciones que presentan afectaciones y podrían representar un peligro para los habitantes y las estructuras cercanas.
De acuerdo con el balance entregado por la Secretaría de Gestión del Riesgo de Emergencias y Desastres, 11 edificaciones ya fueron demolidas, mientras que otras dos continúan en proceso de intervención. Las autoridades señalaron que las labores se desarrollan de manera progresiva, priorizando los inmuebles que representan un mayor riesgo.
Entre los inmuebles que ya fueron intervenidos están María Mercedes Lloreda, Cali Express, D’Corpus, CR Guadalupe y el antiguo motel Molino Rojo, además de otras seis edificaciones ubicadas en el centro de Cali.
En cuanto al Hotel Metrópolis, situado en la calle 9 con carrera 44, las labores están próximas a finalizar. Para ejecutar una de las intervenciones, los equipos utilizaron estructuras cercanas, como parte de la estrategia para controlar la caída y mitigar daños.
Junto al Presidente, también estuvimos en la calle 5 con carrera 66, donde iniciamos la demolición del edificio Arábico, que permanecía bajo posesión de la SAE y resultó afectado, tras el terremoto.
— Alejandro Eder (@alejoeder) October 23, 2026
Gracias al apoyo del Fondo Milagro del Gobierno Nacional, se destinarán… pic.twitter.com/HtX5YX3bIA
Otro de los puntos de atención es el edificio Arábico, ubicado en la calle 5 con carrera 66, donde ya comenzaron los trabajos para retirar la estructura afectada. La empresa SDI Demoliciones y Excavaciones inició las intervenciones internas en los pisos superiores y el jueves 22 de octubre se dio comienzo oficial al proceso.
Nelson Chiquiza, gerente general de la compañía encargada de las labores, indicó que antes de ingresar al inmueble se instalaron puntales metálicos para estabilizarlo y verificar las condiciones de seguridad. Una vez realizadas estas comprobaciones, el personal comenzó a ejecutar el plan de demolición.
Debido al estado de vulnerabilidad de la edificación, los primeros trabajos se realizan con martillos eléctricos para intervenir los elementos estructurales de los niveles superiores. Posteriormente, cuando se retiren los dos pisos de arriba, se utilizará una máquina de 22 toneladas, con un alcance de 18 metros, para continuar con la demolición.

Cuando la construcción alcance una altura aproximada de seis metros, ingresarán equipos más pequeños para terminar de fragmentar los materiales, separarlos y trasladar los residuos de construcción y demolición a los puntos de acopio. La demolición de la estructura tardará alrededor de tres semanas.
Las intervenciones hacen parte de las acciones que adelanta la ciudad para retirar las estructuras afectadas por el terremoto y avanzar hacia la recuperación de los sectores comprometidos. Además, de evitar que estos lugares afectados lleven a casuar algún tipo de accidente.
