En las últimas horas fue abatido por el Ejército alias Marlon, máximo cabecilla de las disidencias de alias Iván Mordisco en Cauca.
Información preliminar da cuenta que este criminal, considerado uno de los más sanguinarios del Estado Mayor Central, fue dado de baja en medio de una operación de tropas especiales del Ejército Nacional en la subregión del Naya, territorio ubicado entre los departamentos del Valle del Cauca y Cauca.

Este criminal, cuyo nombre de pila era Iván Jacob, era comparado con el extinto narcotraficante, exjefe del cartel de Medellín, Pablo Escobar, teniendo en cuento lo despiadado y cruel que era.
En mayo del presente año, SEMANA habló con varias fuentes, quienes coincidieron con que alias Marlon había tenido un ascenso a sangre y fuego en las filas de las disidencias de las Farc.

Él fue el cabecilla de las estructuras Dagoberto Ramos y Jaime Martínez, dos de los brazos criminales más poderosos de las disidencias del Estado Mayor Central. Marlon era uno de los 21 integrantes de la dirección nacional de esa temida organización.
“Su fuerte era el reclutamiento de menores de edad, la minería ilegal y el narcotráfico. Pese a que era el jefe máximo del bloque Jacobo Arenas, señaló la inteligencia en su momento, no se había desligado de las dos estructuras que lideró, la Ramos y la Martínez. “No se mueve ni un dedo sin que él dé la orden”, le dijo a SEMANA una fuente de inteligencia.
Además, ese criminal tenía el control de otras estructuras del bloque Jacobo Arenas, como la Urías Rondón, Rafael Aguilera, Franco Benavides, Carlos Patiño, Alan Rodríguez y Edison Leal, que tienen jurisdicción en Cauca, Nariño y Valle del Cauca, en el suroccidente del país.
Y eso no era todo. Alias Marlon Controlaba también las escuelas de reclutamiento y de mandos de las disidencias de las Farc, de donde escogía su escolta personal. De acuerdo con los trabajos de inteligencia, era un hombre extremadamente desconfiado. Por esta razón, cambiaba de esquema de seguridad cada dos meses aproximadamente.

Las fuentes también le indicaron en su momento a SEMANA que alias Marlon era un criminal metódico, que no le gusta andar con escolta numerosa, incluso, habían podido detectar que a algunas reuniones llegaba solo, únicamente con los hombres que le proveía la estructura en terreno. Marlon, además, estaba al tanto, según inteligencia, de los movimientos financieros de las estructuras. Sabía, por ejemplo, de los más de 40.000 millones de pesos mensuales que mueve la estructura Carlos Patiño en minería ilegal.
