Tras varios días de tensión en la vía Panamericana, comunidades que mantienen el bloqueo en este corredor internacional anunciaron un primer acuerdo que permitirá aliviar parcialmente la movilidad. La decisión se conoció el sábado, 28 de marzo, luego de una jornada de diálogo en la que participaron voceros de la protesta, autoridades locales y organismos humanitarios.

Según lo informado por los representantes del proceso, se alcanzó un gesto de voluntad que abre la puerta a la flexibilización del tránsito mientras continúan las conversaciones con las instituciones.

Se estableció un horario específico de apertura para el pasado domingo, permitiendo la circulación de vehículos hasta la una de la tarde, en lo que sería una medida temporal condicionada al avance de los compromisos adquiridos en las mesas de trabajo.
El proceso de negociación seguirá en curso con un nuevo encuentro programado para este lunes, 30 de marzo, a las once de la mañana en la vereda El Pital, donde se revisarán los resultados obtenidos y se definirá la continuidad de las acciones.
Mientras tanto, desde la alcaldía de Popayán se reiteró la preocupación por las consecuencias que ha dejado el cierre de esta importante vía. Las autoridades locales advirtieron que la situación no solo afecta la movilidad, sino que también tiene repercusiones directas en la salud, el abastecimiento de productos y la economía regional. A esto se suma la incertidumbre frente a la realización de la Semana Santa, una temporada clave para el sustento de muchas familias en la región.
“Reconocemos las necesidades de las comunidades y respetamos su derecho a la protesta. Escuchar también es gobernar, pero es nuestra responsabilidad velar por el bienestar colectivo. Hoy más que nunca se requieren diálogo y acuerdos. Estos bloqueos afectan el turismo, el empleo, la seguridad y la tranquilidad ciudadana”, señalaron desde la administración municipal, que hace parte de los acercamientos con los manifestantes.
En paralelo, el impacto del bloqueo llevó a las autoridades sanitarias del Cauca a tomar medidas extraordinarias. Ante las dificultades para garantizar el acceso a servicios médicos y el riesgo de desabastecimiento, se declaró la alerta amarilla en todo el departamento. Esta decisión busca asegurar la continuidad de la atención en salud y prevenir situaciones críticas en medio de la contingencia.
Desde la Secretaría de Salud Departamental explicaron que se activaron planes especiales para enfrentar las consecuencias del cierre vial. “Ante la interrupción del flujo vehicular en este corredor estratégico, se ha declarado la alerta amarilla en nuestra jurisdicción. Esta medida busca garantizar la operatividad de la Misión Médica, evitar el desabastecimiento de insumos esenciales en las Instituciones Prestadoras de Salud (IPS) y coordinar una respuesta efectiva con los organismos de socorro y seguridad”, indicaron.
Aunque las autoridades reconocen las problemáticas que motivan la protesta, insistieron en los riesgos que implica mantener bloqueada una vía de carácter nacional.
“El bloqueo de una vía nacional impacta directamente los derechos fundamentales y la salud pública. Hacemos un llamado a los líderes de la movilización para que, en el marco del diálogo, se establezcan compromisos claros que garanticen el respeto por la infraestructura y el personal de salud, evitando poner en riesgo la vida de los ciudadanos”, agregaron.

Por ahora, el avance de las negociaciones será determinante para definir si se mantiene la flexibilización del paso o si se retoman los bloqueos totales. Entretanto, miles de usuarios siguen atentos al desarrollo de los diálogos en uno de los corredores más importantes del país.
