El pasado miércoles 28 de enero, el país estuvo al tanto de un hecho que mantiene el luto nacional tras el accidente de una aeronave al servicio de Satena, que cubría la ruta Cúcuta-Ocaña y que dejó 15 personas fallecidas, entre ellas el representante a la Cámara Diógenes Quintero.
Las autoridades confirmaron el siniestro y activaron una investigación sobre las causas; mientras tanto, familiares y colegas enfrentan el proceso de identificación.
En las últimas horas, Noticias Caracol conoció el testimonio de Juan Camilo Pérez, miembro del equipo de trabajo de Quintero, quien relató por qué él y parte del equipo decidieron trasladarse por tierra y no viajar en la avioneta que terminó accidentada. Pérez ofreció detalles de la ruta, la última conversación con el congresista y el momento en que se enteraron de la desaparición de la señal del vuelo.

“Fue una conversación sobre temas de trabajo, pero a la vez una conversación llena de risas. Estos últimos días habíamos sentido una muy buena energía dentro del equipo de trabajo y todo últimamente había estado fluyendo muy bien”, contó Pérez al recordar la última charla que tuvo con Quintero antes del viaje.
Según su relato, la decisión que salvó a parte del equipo fue una agenda paralela: Quintero debía cumplir otro compromiso en Cúcuta, por lo que dijo que él “viajaba en avioneta y el resto del equipo nos trasladábamos por tierra”.
Él y los suyos salieron desde Cúcuta a las 6:30 de la mañana y, tras un recorrido por carretera, llegaron a Ocaña alrededor de las 11:30 a. m. para esperar la llegada del vuelo. El avión, según la planificación, debía aterrizar en Ocaña a las 12:10 p. m., pero nunca llegó.

Pérez relató además que, durante el trayecto por tierra, el equipo grabó videos y quedó sorprendido por la densa neblina en la carretera: “Estábamos sorprendidos de que la neblina en la carretera estaba demasiado densa”, dijo, y añadió que al llegar a Ocaña el clima era distinto, “estaba haciendo buen clima”. Fue allí —en el aeropuerto— donde comenzaron a recibir la primera información preocupante sobre la pérdida de la señal del vuelo.

“Veníamos rastreando el vuelo por estas aplicaciones que hay hoy en día y ya nos dimos cuenta de que en un momento la señal se perdió y empezamos a indagar, y nos indica efectivamente la torre de control del aeropuerto de Cúcuta que se había perdido la señal y luego, posterior a ello, la Aeronáutica nos indica que el avión había desaparecido. Sobre la 1:20 de la tarde”, relató Pérez.
El equipo, dijo el hombre, intentó mantener comunicación institucional y con amigos de la zona para ubicar la última posición conocida. Fue gracias a la ubicación que compartió otra persona que iba en el vuelo —un dispositivo GPS satelital— que lograron orientarse hacia el punto donde se encontraba la aeronave.
