En medio de la crisis de orden público por la que atraviesa la ciudad de Cúcuta, en Norte de Santander, la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos lanzó una contundente advertencia por el deterioro de la seguridad en esta zona del país.

El organismo de carácter internacional sostuvo que le preocupan los homicidios selectivos, feminicidios, masacres, extorsiones, amenazas, reclutamiento de menores de edad, explotación sexual y ataques indiscriminados que se registran en esta zona fronteriza del país.
“ONU Derechos Humanos observa con preocupación el deterioro de la situación de derechos humanos que se vive en Cúcuta, Norte de Santander, y su Área Metropolitana, con un escalamiento de la violencia urbana”, señaló la entidad.
ONU Derechos Humanos observa con preocupación el deterioro de la situación de derechos humanos que se vive en Cúcuta, Norte de Santander, y su Área Metropolitana, con un escalamiento de la violencia urbana que ha generado:
— ONU Derechos Humanos Colombia (@ONUHumanRights) October 30, 2026
✅️ Abusos de derechos humanos e infracciones del…
La ONU advirtió sobre la existencia de “abusos de derechos humanos e infracciones del derecho internacional humanitario” que provocan “homicidios selectivos, feminicidios, masacres, extorsiones, amenazas a personas defensoras de derechos humanos y liderazgos políticos, reclutamiento, uso y utilización de niños, niñas y adolescentes, trata de personas con fines de explotación sexual”.
La utilización de explosivos por parte de los grupos armados ilegales contra los integrantes de la Fuerza Pública y la población civil es uno de los hechos que más preocupan al organismo.
“Reiteramos a los grupos armados no estatales su obligación de respetar los derechos humanos y cumplir los principios del derecho internacional humanitario. Llamamos a las autoridades locales, regionales y nacionales a adoptar, de manera integral y con estricto respeto a los estándares de derechos humanos, medidas para prevenir y proteger a las comunidades y personas de Cúcuta y su Área Metropolitana”, indicó el organismo.


Uno de los puntos más contundentes fue la exigencia de desarrollar estrategias que permitan desarticular de manera sostenible a las organizaciones responsables de los hechos violentos.
La ONU también recordó que la seguridad ciudadana debe estar principalmente bajo la responsabilidad de cuerpos policiales civiles y que cualquier intervención militar debe ser extraordinaria, subordinada, complementaria y estar sometida a controles.
