La Defensoría del Pueblo alertó este lunes de un grave hecho que atenta contra los derechos humanos en la vía que comunica a Briceño con Yarumal, Antioquia. De acuerdo con el organismo, hombres armados interceptaron una ambulancia y asesinaron a un hombre que era trasladado para atención médica prioritaria.
Según la Defensoría, estos hechos constituyen un patrón de conductas violentas en esa región del país. “En los últimos días se han registrado hechos de extrema gravedad que podrían constituir infracciones al derecho internacional humanitario (DIH) y graves vulneraciones a los derechos humanos. La interceptación de una ambulancia en la vía Yarumal–Briceño, que trasladaba a una persona herida en un accidente de tránsito, quien fue asesinada dentro del vehículo. Este hecho representaría un ataque directo contra la misión médica, protegida de manera especial por el DIH, en particular por los Convenios de Ginebra y sus protocolos adicionales. La explosión de una motocicleta con un artefacto explosivo improvisado en el casco urbano de Briceño, que dejó dos miembros de la Policía Nacional heridos y causó daños a viviendas y establecimientos comerciales".

Estos hechos se suman a los ya documentados en el Oficio de Consumación de la ATI 19 de 2025 de la Defensoría, en el que se constató la ocurrencia de enfrentamientos armados, el uso de explosivos con efectos indiscriminados, desplazamientos forzados, confinamientos, homicidios de personas protegidas y afectaciones a bienes civiles. “Lo ocurrido confirma la persistencia y agravamiento del conflicto armado en el territorio, así como el incumplimiento sistemático de las normas humanitarias por parte de los actores armados presentes en la zona”, señaló el organismo de derechos humanos.
“Las acciones registradas desconocen los principios de distinción, proporcionalidad y precaución del DIH, exponiendo de manera directa a la población civil a los efectos del conflicto. Esto pone en grave riesgo la vida, integridad y seguridad de las comunidades, incluidos niños, niñas, adolescentes y líderes sociales, y genera condiciones para nuevos desplazamientos forzados y confinamientos, profundizando la crisis humanitaria en el municipio”, denunció la Defensoría del Pueblo.
El ataque contra la misión médica, dada su protección especial en el derecho internacional, reviste una gravedad particular y podría constituir un crimen de guerra conforme al Estatuto de Roma.

“La Defensoría del Pueblo exige al Clan del Golfo (autodenominado EGC) y al frente 36 de las disidencias al mando de alias Calarcá, actores armados que operan en Briceño (Antioquia), el respeto estricto e incondicional del DIH, en especial la protección de la población civil, la misión médica, los bienes civiles y los espacios comunitarios, absteniéndose de realizar acciones que generen daños indiscriminados o desproporcionados”, puntualizó la Defensoría.
