El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, anunció este miércoles la desarticulación de una red urbana de las disidencias de las Farc en esa ciudad, la cual estaría detrás de los atentados terroristas contra instalaciones eléctricas del departamento.
En un operativo contra el terrorismo urbano, la Alcaldía de Medellín, en articulación con la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación, logró desarticular una red de apoyo del frente 36 de las disidencias de las Farc, responsable de atentados contra la infraestructura energética en Medellín y Bello. La operación dejó, al menos, seis capturados y permitió golpear directamente a esta estructura.
“Esta estructura estaba detrás de los atentados contra torres de energía en 2025, con los que buscaban generar miedo y afectar la infraestructura de la región”, dijo el mandatario.
A través del análisis de más de 1.600 horas de videovigilancia y sistemas de lectura de placas (LPR), las autoridades lograron identificar 14 vehículos que rotaban constantemente para evadir controles. La información suministrada por la ciudadanía, a través de la Línea Contra el Crimen, fue clave para detectar movimientos sospechosos y consolidar el cerco investigativo.
“Se realizaron unas capturas muy importantes: alias Luisa, quien posaba como una empresaria que tenía un spa, trabajaba en una clínica estética. Era la que jugaba un papel fundamental en las finanzas, se movía en vehículos de alta gama, vivía en una unidad residencial en Bello, y era la pareja sentimental de alias Cheflas, el coordinador de la estructura; cayeron, también, alias David, Monín, Panda, Santiago y Sebas”, precisó el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez.

De igual manera precisó que: “Aquí el mensaje es claro: quienes pretendan sembrar terror en Medellín no van a quedar impunes. Este es un golpe importante, pero no vamos a parar. Vamos a seguir neutralizando cualquier intento de terrorismo”.
Los capturados, hombres de confianza de alias Primo Gay, cuarto cabecilla del frente 36, estarían vinculados a la coordinación de ataques contra la Fuerza Pública, activación de explosivos, suministro de material bélico y apoyo logístico a integrantes que llegaban desde otras regiones.
Esta misma estructura es señalada de participar en los atentados contra torres de energía en el puente La Asomadera (sector de Loreto, en el oriente de Medellín) y en el barrio La Gabriela (en Bello), así como de mantener presencia criminal en el norte y nordeste de Antioquia.
“En Colombia no hay guerrillas. Lo que hay son grupos criminales, mafiosos dedicados al narcotráfico, dedicados a la minería ilegal, al secuestro, a la extorsión, al asesinato. Aquí es muy importante resaltar que dentro de esa estrategia se han definido componentes clave para afectar la organización criminal: economías criminales, capturas a cabecillas, persecución a explosivistas y sicarios, identificación de responsables de ataques contra la Fuerza Pública y la población civil, y articulación con fuerzas militares y la cooperación internacional”, anotó el alcalde.
Los capturados fueron dejados a disposición de la Fiscalía General de la Nación por delitos relacionados con terrorismo, concierto para delinquir agravado y porte ilegal de armas. Dos de ellos ya se encontraban privados de la libertad en centros carcelarios de Itagüí y Ocaña (Norte de Santander).
