Tras el fuerte terremoto registrado el lunes 10 de agosto, diferentes organismos nacionales e internacionales han desplegado equipos en las zonas afectadas del país para apoyar las labores de búsqueda, rescate y atención de las personas damnificadas. Sin embargo, en medio de la emergencia también han surgido alertas relacionadas con la presencia de personas que estarían aprovechándose de la situación para cometer delitos.

Uno de los casos que ha llamado la atención se presenta en Pereira, donde, según reportes conocidos por las autoridades, algunos delincuentes estarían ingresando a estructuras que resultaron afectadas por el sismo con el propósito de buscar objetos de valor que quedaron entre los escombros.
Durante algunas labores de inspección se habrían encontrado túneles dirigidos hacia cajas fuertes, además de identificar movimientos sospechosos en estos sectores durante las horas de la madrugada. De acuerdo con los reportes, algunas personas estarían intentando acceder a edificaciones que quedaron parcialmente destruidas para encontrar dinero, joyas u otros elementos de valor.
Las autoridades también han señalado que los sectores que anteriormente concentraban establecimientos comerciales serían algunos de los puntos de mayor interés para estas personas. Entre ellos se encuentran zonas donde funcionaban supermercados, casinos, bancos y establecimientos dedicados a la venta de tecnología, debido a la posibilidad de encontrar dinero o mercancía en su interior.
A esta situación se suma otra preocupación; los presuntos delincuentes estarían utilizando prendas o elementos similares a los usados por organismos oficiales de emergencia. Esto podría dificultar la identificación de quienes realmente hacen parte de los equipos autorizados y, al mismo tiempo, generar riesgos para las labores de búsqueda y rescate que continúan en las zonas afectadas.
Ante estos hechos, la Policía anunció el fortalecimiento de los operativos de seguridad en diferentes sectores de Pereira, entre ellos Victoria, Olaya, Corocito y La Libertad. En estas zonas fueron desplegadas unidades del Bloque de Búsqueda y del Grupo de Operaciones Especiales (GOES), con especial atención durante las jornadas nocturnas.

Estos hechos se presentan mientras Pereira continúa enfrentando las consecuencias del terremoto de magnitud 7,4 registrado el 10 de agosto, que ocasionó daños en diferentes edificaciones y dejó a numerosas familias damnificadas.
Aunque ya ha transcurrido una semana desde el movimiento telúrico, los organismos de emergencia mantienen las labores de evaluación y búsqueda en los puntos críticos, mientras avanzan los trabajos para determinar el estado de las estructuras que resultaron comprometidas.
