El presidente electo Abelardo De La Espriella cambiará los paradigmas del poder central que hasta ahora han regido al país en más de 200 años de historia. El abogado con raíces cordobesas promete gobernar desde las regiones con el apoyo de los mandatarios locales y regionales. Pocas veces despachará desde la Casa de Nariño, a diferencia de sus antecesores.
Según fuentes cercanas al equipo del presidente electo, más allá de los efectos prácticos de despachar desde Barranquilla o cualquier otra región del país, lo que busca De La Espriella con esta idea es llevar el poder central a las regiones, sabiendo que los principales problemas y necesidades de los ciudadanos no se arreglan desde una oficina en la capital.

“Desde hace 11 meses que inició la formación del movimiento popular de Defensores de la Patria, Abelardo ha sido enfático en la importancia de la descentralización. Él es un hombre que admira y quiere su residencia, y creo que envía un mensaje potente de mantenerla en Barranquilla”, afirmó el senador electo Enrique Gómez, líder de Salvación Nacional y uno de los principales asesores del presidente entrante.

Desde la campaña electoral, De La Espriella dijo que, más allá de Barranquilla, donde tendría su sede principal, buscará tener presencia por varios días en las distintas regiones del país, con el propósito de trabajar conjuntamente con los alcaldes y gobernadores. Ese proceso ya comenzó.
Esta semana se reunió con el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, en la capital del Atlántico, donde conversaron sobre los problemas de la ciudad y cómo solucionarlos. Se abordaron temas relacionados con la seguridad y las obras de infraestructura como el metro de la 80, entre otros.

Con esto, De La Espriella busca desmarcarse de lo que fue el gobierno de Gustavo Petro, quien tuvo diferencias con varios de los mandatarios locales, entre ellos Gutiérrez, lo que impidió el avance de varios de los proyectos para las regiones. “Vamos a recuperar el tiempo perdido que han tenido con este Gobierno que nunca los volteó a mirar”, afirmó De La Espriella junto a Fico tras el encuentro.
Más allá de despachar fuera de la Casa de Nariño, el propósito del presidente electo de gobernar desde las regiones implica trasladar el nivel central de las entidades y sus funcionarios a los departamentos del país.

Una de las propuestas de campaña que esperan que pronto se vea materializada es que el DNP pase a ser el Departamento Nacional de Planeación y Descentralización y que los funcionarios de la entidad trabajen desde las regiones. Esto ayudaría, entre otros, a atacar los focos de corrupción que se sabe que suceden en algunas zonas del país, en los que se piden dádivas para la aprobación de los proyectos, práctica que el presidente electo ha dicho que no tolerará.
“Es un centralismo odioso. Yo, que he recorrido más de 400 municipios en estos cuatro años, sé que esta es una queja constante de los gobernantes locales. Les piden comisiones y los municipios muchas veces invierten en proyectos pequeños y en estudios que nunca se revisan; además, hay una actitud despectiva e irresponsable de las entidades del poder central”, dijo Gómez.

En cuanto al despacho que tendría De La Espriella en Barranquilla, aunque por ahora no se ha confirmado oficialmente un lugar, se prevé que siga atendiendo reuniones en la sede de su oficina, ubicada en el barrio El Prado. Allí ya ha concedido entrevistas, sostenido encuentros con medios de comunicación y recibido a figuras políticas, como el alcalde de Medellín.
De La Espriella promete ser un presidente presente en las regiones, con agendas intensas y recorriendo los territorios en los que estará conversando con los mandatarios locales y la ciudadanía, alejado de la burocracia de la capital.
