Aida Quilcué, la líder indígena que se convirtió desde este miércoles 11 de marzo en la fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda, entregó detalles sobre cómo, cuando pretendía retirarse de la vida pública, le ofrecieron ser candidata vicepresidencial.
Una llamada del candidato Cepeda la sorprendió. Le cambió la vida, según le contó al exdirector del Departamento de Prosperidad Social, Gustavo Bolívar, en una conversación digital que se extendió durante varios minutos.

“Estaba en un sector rural de Popayán. Ya había asumido una decisión que era regresar a mi pueblo, a las comunidades; estaba tranquila cuando recibí la llamada de Iván Cepeda. Fue a las 11:00 de la mañana de este lunes. Me dijo que había hecho un análisis, un proceso de revisar mi hoja de vida, pero más allá de eso, mi proceso como indígena, social, popular y comunitario. Y que me ofrecía la vicepresidencia”, narró Quilcué.
La noticia —confesó— no la esperaba.
“Estaba con mi hija y le dije: ‘No sé, no está dentro de mis planes volver a la vida política’. Me dio una hora para analizar, digerir la propuesta, pero más allá de eso, preguntarle a mi familia, a las autoridades locales y nacionales. Todo el mundo quedó muy sorprendido, pero casi todos dijeron que tenía que aceptar esa propuesta y significaba un reto porque nosotros le hemos apostado a la construcción del país y esta vez no sería la excepción”.

Quilcué contó que su hija la animó mucho. “Me decía que era una oportunidad de vida y de reafirmar el compromiso con el país que tanto caminamos muchas veces con nuestros muertos, heridos, luchas y reivindicaciones”, manifestó.
Aida Qulcué también entregó nuevos detalles de su secuestro reciente por parte de las disidencias de las Farc en Cauca, su departamento.
“Andaba desprevenida, me interceptaron hombres armados en la curva del Páramo de Riosucio. Pasamos el primer retén, pero más adelante salieron otros y quedamos en medio de este grupo. Nos obligaron a descender del carro. Me dijeron que no me podía ir y que tenía que acompañarlos”, contó.
La fórmula vicepresidencial dijo que ella caminó hasta cierto lugar y, llegando a la profundidad del páramo, se rebeló.
“Les dije a esos hombres que no iba a caminar. Y si querían, me mataran en el sitio donde estaba. No caminé más, mis hombres de la UNP estaban muy preocupados, me pedían que no peleara y les respondía que no lo hacía, pero que si esos hombres querían matarme, que lo hicieran”, expresó.

Les pidieron que se sentaran de espalda e hicieron llamadas por radioteléfonos.
“Pasaron minutos, no podíamos voltear a mirar hacia atrás y cuando lo hicimos y no vimos nada, les dije: ‘Corramos’. Uno de los hombres de protección me manifestó que qué tal nos dispararan y respondí que igual estábamos en riesgo. Corrimos y, en la mitad de ese tránsito, encontré los bolsos y las pertenencias. No se habían llevado absolutamente nada, sí los chalecos antibalas”.
La fórmula vicepresidencial reafirmó: “No me he inventado nada, no es un autosecuestro”.
