El excanciller Álvaro Leyva Durán anunció este martes, 13 de octubre, que entregó a la Embajada de Estados Unidos en Colombia documentos relacionados con actuaciones que asegura haber adelantado ante funcionarios de la justicia estadounidense contra el expresidente Gustavo Petro Urrego.
Comunicado sobre mi reciente carta al Gobierno Americano. @SecRubio @SecStateRubio @ABDELAESPRIELLA @AGTToddBlanche 👇 pic.twitter.com/QzB91389mJ
— Álvaro Leyva Durán (@AlvaroLeyva) October 13, 2026
En un comunicado a la opinión pública, Leyva compartió una carta dirigida al presidente Abelardo De La Espriella y al fiscal general de Estados Unidos, informando que la documentación fue recibida el pasado 9 de octubre en las oficinas diplomáticas estadounidenses en Bogotá, por conducto del encargado de negocios, Hugo Guevara. Como soporte, publicó una imagen de la comunicación con sello de recibido de la Embajada.
Según el exministro de Relaciones Exteriores, el pasado 15 de septiembre envió un mensaje al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en el que manifestó su intención de hacer llegar al representante diplomático los documentos sobre sus actuaciones contra Gustavo Petro ante funcionarios del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Leyva indicó que su propósito era reiterar las iniciativas penales que, según afirmó, había cerrado el 25 de septiembre y el 9 de octubre de 2025.
En esa comunicación, agregó que incluiría nombres de “testigos calificados” que, a su juicio, permitirían sustentar la urgencia de adelantar una pronta justicia por la gravedad de los presuntos delitos que atribuye a Petro.
Sin embargo, el comunicado no precisa cuáles son los documentos entregados, quiénes serían los testigos mencionados ni qué delitos específicos estarían bajo investigación.
Tampoco aporta información que permita establecer si las autoridades recibieron formalmente las supuestas pruebas contra el exmandatario colombiano y otros miembros de su gobierno.

Por ahora, la información divulgada acredita, según la imagen presentada por el excanciller, la recepción de una comunicación en la sede diplomática, pero no permite concluir que Estados Unidos haya iniciado algún movimiento judicial de revisión de pruebas.
