A las pocas horas de conocerse el resultado de las consultas interpartidistas, Iván Cepeda, el candidato presidencial del Pacto Histórico, les apostó a las bases del petrismo y a las comunidades indígenas al anunciar su fórmula vicepresidencial: Aida Quilcué, una lideresa del Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric), una organización que agrupa al 90 por ciento de las comunidades indígenas de ese departamento, que están divididas en 11 pueblos de 138 cabildos, que representa a unas 400.000 personas.
El Cric ya está alineado con Cepeda. La designación de Quilcué como fórmula vicepresidencial generó interrogantes dentro de las comunidades, que se preguntaron por qué no fueron consultadas sobre la decisión. Sin embargo, sus líderes explicaron que se trata de un proceso electoral distinto a la forma en la que eligen a sus propios representantes.

Este jueves 12 de marzo se llevó a cabo una junta directiva en la que dieron ese lineamiento. Allí estaba la consejería mayor del Cric, que cuenta con un representante de cada pueblo, para dar ese lineamiento. Allí también estuvo la senadora Quilcué, quien fue respaldada.
“Hacemos la presentación de manera formal de nuestra candidata vicepresidencial. Como mujeres indígenas tenemos esa gran apuesta de no trabajar solamente por nuestras comunidades indígenas, sino por un país”, anunciaron.
Uno de los aspectos que se busca atajar con la designación de Quilcué es la candidatura de Paloma Valencia, la ganadora de la Gran Consulta por Colombia, que también es del Cauca, pero que representa otra cosmovisión en ese territorio.
“Es un ejercicio de la simbología que representa la lucha y la resistencia frente a Paloma Valencia y su familia de la ciudad blanca. El símbolo es enorme. Somos nativos de estas tierras y vamos a seguir luchando”, aseguró el representante Ermes Pete, exconsejero mayor del Cric.

A pesar de esa marcada diferencia, desde el Cric aseguran que quieren convocar más allá de las comunidades indígenas. Reconocen que es una oportunidad única que tienen para llegar al poder, tras más de 57 años de organización en los que ese ha sido un objetivo.

“Por ser indígena no se va a excluir al resto del país; al contrario, como Cric sabemos que nuestra mayora hará una muy buena representación en pro de recoger el pensamiento colectivo de cada uno de los colombianos”, dijeron al anunciar el respaldo a Quilcué.
El Cric es criticado por algunos sectores debido a que es recordado por varios hechos que han sido calificados de violentos, como bloquear la vía Panamericana en el occidente del país, algunas mingas que han terminado en enfrentamientos, retenciones a militares y policías, y confrontaciones con la fuerza pública en medio de los paros, como sucedió en 2021.
Sobre esto, se defienden diciendo que se ha tratado del mecanismo que tienen para manifestarse, ser escuchados y que en ocasiones se llega a este punto porque sienten amenazados sus territorios.

En el Cric hay unidad y todos los pueblos estarían alineados con respaldar a Cepeda, pero ha habido diferencias históricas entre algunas comunidades que hoy no se han resuelto, como sucede con los misak y los paez (nasa), la comunidad de la que forma parte Quilcué, por lo que ahora buscan dirimir esas diferencias de cara a la primera vuelta presidencial.
Con la voz de Quilcué en la campaña de Cepeda también quieren apelar al papel de la mujer en los territorios. “Las mujeres hoy estamos para caminar y hemos estado presentes siempre”, destacó la candidata vicepresidencial.

Quilcué dijo que aceptó esta designación porque considera que es el momento de respaldar el proyecto político del Pacto Histórico para continuar con lo que ha hecho el Gobierno.
Además, invitó a que haya una minga para que puedan salir a buscar los votos que necesitan para pasar a la segunda vuelta. “Tendremos que conversar, no voy a ser yo la que va a solucionar los problemas, pero buscaremos que ese propósito sea materializado”, afirmó Quilcué a sus comunidades.
