El caso de Yulixa Toloza, una mujer de 52 años de edad cuyo paradero sigue siendo desconocido, sumó nuevos elementos a la investigación judicial tras el análisis de las cámaras de seguridad del sector.

La mujer desapareció luego de haber ingresado a un centro de cirugías estéticas en el sur de Bogotá, donde una allegada reportó haberla visto con síntomas de deterioro de salud, incluyendo dificultad respiratoria, palidez extrema y desmayos.
Ante la situación, la periodista y magíster en gobierno y política pública, Lorena Beltrán, quien lidera iniciativas por la seguridad médica en el país, analizó el panorama normativo.
“Es importante hablar de prevención y autocuidado de quienes se someten a cirugías estéticas, pero yo también me preguntaría dónde estaban las instituciones y las autoridades. Este caso pone el foco público en los sitios clandestinos, pero han existido desde hace décadas y nada pasa”, señaló.
Beltrán cuestionó la falta de control administrativo y legislativo frente a estos centros informales. “El Congreso ha hundido cinco veces el proyecto de ley que busca regular las condiciones mínimas para los sitios donde se hacen estos procedimientos”, explicó. La analista enfatizó que la ausencia de un marco regulatorio expone a los usuarios de estos servicios en el territorio nacional.
Lorena Beltrán señaló que la desaparición de Yulixa Toloza evidencia la persistencia de centros estéticos clandestinos en Colombia y cuestionó al Congreso por hundir cinco veces el proyecto de ley que busca regular estos procedimientos médicos. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/u31cgiGW42
— Revista Semana (@RevistaSemana) May 15, 2026
“Es inaudito que, siendo Colombia uno de los países donde más procedimientos estéticos se practican en el mundo, no tengamos una ley que proteja a quienes deciden intervenir su cuerpo”, concluyó, instando a las instituciones estatales a tramitar normativas de control definitivo.
¿Cómo avanza el caso?
Grabaciones obtenidas por las autoridades muestran que a las 7:44 p.m. del pasado 13 de mayo, dos hombres sacaron a Toloza del establecimiento y la subieron de forma forzada, en estado de desorientación, a un vehículo particular que huyó con rumbo hacia la Autopista Sur.


Horas más tarde, cuando sus conocidas regresaron para acompañarla durante la noche, encontraron el inmueble cerrado y desocupado. Además, los allegados denunciaron la recepción de mensajes de texto desde el teléfono de la víctima con una redacción que no correspondía a la habitual.
A raíz de la denuncia, la Secretaría de Salud de Bogotá intervino el inmueble y confirmó que el establecimiento no contaba con permisos sanitarios vigentes ni aval para realizar procedimientos quirúrgicos invasivos, por lo que se ordenó su sellamiento definitivo.
