El contralor general, Jorge Laverde, envió una carta a la ministra de Minas, María Nohemí Arboleda, en la cual le advierte que el país está en riesgo de un desabastecimiento de energía y de hidrocarburos. Eso sí, advirtió que el gobierno de Gustavo Petro recibió varias alertas y que no se hizo nada para mitigar la situación.
“La Contraloría General de la República reitera, con carácter urgente y categórico, la advertencia ordinaria comunicada al Ministerio de Minas y Energía el 7 de noviembre de 2024, respecto de los riesgos que amenazan la seguridad y confiabilidad energética del país y que pueden generar pérdida de recursos públicos o afectación negativa de bienes e intereses patrimoniales de naturaleza publica”.
Laverde aseguró que, a pesar de las advertencias expedidas, la administración pasada no hizo nada al respecto y que el Gobierno de Abelardo De La Espriella está asumiendo un problema heredado.

“Mas aún, a la fecha la CGR no conoce actuaciones concretas, resultados de evaluación, informes de seguimiento ni alertas promovidas por la Oficina de Control Interne del Ministerio de Minas y Energía frente a los riesgos que le fueron comunicados desde 2024. Esta ausencia de información resulta especialmente relevante porque la advertencia original fue remitida expresamente a dicha Oficina para la articulación de los sistemas de control y seguimiento correspondientes”.
El contralor fue enfático en que desde 2024 el gobierno Petro fue advertido de toda esta situación y que ahora toda la institucionalidad debe trabajar para evitar apagones.
“Desde la emisión de la advertencia ha transcurrido un periodo considerable. Durante ese lapso, la CGR reitero el pronunciamiento, adelanto seguimientos y examino la información remitida por el Ministerio y las entidades del sector. Sin embargo, salvo la mitigación observada respecto del riesgo asociado al Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, no se han acreditado resultados estructurales, suficientes y verificables que permitan concluir que los demás riesgos fueron mitigados de manera oportuna y adecuada”.
En la valoración hecha por la Contraloría se advierte que se puede establecer que:
• Persiste el riesgo de disminución de los ingresos de la Nación y de las regalías derivadas de los hidrocarburos, ante una producción sin crecimiento estructural y la dependencia de variables externas.
• Persiste la presión fiscal asociada a subsidios e importaciones, con la posibilidad de destinar mayores recursos públicos para atender el encarecimiento o la insuficiencia de energéticos.

• Persiste el riesgo relacionado con la limitada exploración y la insuficiente incorporación de nuevas reservas, sin evidencia de una modificación estructural de la tendencia advertida.
• El riesgo general para la seguridad y confiabilidad energética no ha disminuido de manera verificable. Las acciones informadas todavía no acreditan resultados estructurales inmediatos.
• El posible desarrollo del Fenómeno de El Nino y las restricciones de abastecimiento de gas pueden aumentar la presión sobre la generación térmica y agravar los escenarios fiscales y energéticos advertidos.
Así mismo el contralor pide al ministerio de Minas que en ocho días envíe un informe consolidado y un plan de contingencia que comprenda:
• Identificar expresamente cuales riesgos y brechas fueron recibidos de la administración anterior, cual era su estado al momento de la transición y que decisiones ha adoptado la administración actual para impedir su agravamiento.
• Presentar, un plan de contingencia especifico para los riesgos persistentes, con medidas inmediatas, responsables nominales, fuentes de financiación, hitos semanales e indicadores de resultado.
• Adoptar y ejecutar un plan integral de mitigación para cada riesgo persistente, con responsables, recursos, productos, hitos, cronogramas e indicadores de resultado.
• Diferenciar claramente las medidas anunciadas, las iniciadas, las ejecutadas y aquellas cuyos resultados ya puedan verificarse.
• Establecer acciones inmediatas de contingencia frente al abastecimiento de gas, la suficiencia de la generación energética y los escenarios asociados al Fenómeno de El Nino.
• Cuantificar la exposición fiscal relacionada con subsidios, importaciones, menores ingresos, regalías y demás contingencias identificadas.
• Fortalecer la coordinación con las entidades adscritas y vinculadas y definir responsabilidades concretas, evitando vacíos, duplicidades o dilaciones.
• Implementar un sistema periódico de seguimiento que permita demostrar la reducción efectiva de los riesgos, y no únicamente el avance de actividades administrativas.
