No pasó desapercibido un discurso del presidente de la República, Gustavo Petro, desde Chaparral, en el departamento del Tolima.
En uno de los apartes habló de “vampiros” que se aprovechan de los votos de las personas vulnerables, haciendo falsas promesas.

Esto expresó el jefe de Estado:
“También los sapos tienen derecho, aquí todas y todos tenemos derecho: ranas, sapos, micos, micas y hasta los vampiros y vampiras animales, pero no los humanos, porque esos les quitan la sangre y los derechos a todos y a todas. Y ya están pidiendo cacao, el voto de ustedes y están escondidos después que hablan.
Ahí se quitan la sangre del colmillo, sangre de pobre siempre, nunca de rico. Ay de Dios, del pueblo que se atreva a elegir a sus propios verdugos, olvidando su historia de fosas comunes y de doscientos mil campesinos asesinados de acuerdo con la Comisión de la Verdad, que si uno se va hasta aquella fecha triste del 9 de abril de 1948, donde las banderas todas se volvieron rojas —pero por la sangre del hombre y de la mujer y de los niños en buena parte del territorio nacional—, entonces han muerto setecientos mil colombianos y colombianas por asesinato, muchas veces político, otras veces social, otra vez por las mafias y ahora todo el mundo ahí, en esos fusiles se volvieron mafiosos” (sic).
Ese discurso causó el comentario de Demar Córdoba en la red social X, quien cuestinó si Gustavo Petro estaría incurriendo en participación indebida en política.
Petro participando de manera abierta en política. ¿Aquí no ha quien lo discipline? pic.twitter.com/RaLLrSaFYq
— DMar Córdoba (@dmarcordoba) February 12, 2026
El jefe de Estado habló también de que no está bien de salud:
“Me traje el frente, el que llaman frente frío ártico, no otro frente, sino el del ártico y también de coletazo cogí el antártico; entonces, tengo un cruce que ya me acabó con la garganta, pero es la señal”.
Posteriormente, mencionó la emergencia por la que atraviesa el país debido a la ola invernal: “La vemos en los departamentos de Córdoba, Sucre, Chocó y Bolívar, probablemente nordeste antioqueño, muy al borde ya de una inundación por la represa de Hidroituango”.

