Este miércoles se confirmó la primera comunicación directa entre el presidente Gustavo Petro y su homólogo estadounidense, Donald Trump, en medio de las crisis que los distancia: la lucha contra el narcotráfico y Venezuela.
Fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores describieron a SEMANA que la llamada se materializó este 7 de enero y se extendió, aproximadamente, por 15 minutos. Es la primera vez que ambos conversan.
Hasta ahora, se desconocen detalles del acercamiento entre ambos mandatarios, pero se espera que Petro entregue información al respecto en unas declaraciones que dará en pocos minutos en la Plaza de Bolívar, en Bogotá.

Los dos se han atacado mutuamente a través de las redes sociales por múltiples temas: las guerras activas en el planeta y el papel de los norteamericanos, el crecimiento del narcotráfico y el manejo a la crisis con Venezuela.
Las confrontaciones entre Trump y Petro han escalado, al punto que la Casa Blanca incluyó al jefe de Estado colombiano en la lista Clinton por supuestos nexos con economías ilícitas y no certificó al país en la lucha contra las drogas.
Las sanciones no fueron exclusivas para Petro. La misma medida cobijó a la primera dama, Verónica Alcocer; al hijo mayor del presidente, Nicolás Petro; y al ministro del Interior, Armando Benedetti.

Petro está en la mira de los norteamericanos. Se le ha señalado de relacionarse con narcotráfico y de no mostrar resultados para disminuir las estadísticas de la cocaína; aunque él se ha defendido a capa y espada.
Entre tantas cosas, él ha mostrado ciertas diferencias con la gestión de Trump. Recientemente, rechazó la intervención de los estadounidenses en Venezuela, que terminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Esta fue una de sus manifestaciones: “Y cómo no se puede llamar secuestro el caso de Cilia Flores, el cargo es ser la esposa de Maduro. ¿Esa barbarie qué es? Desde cuándo en EE. UU. se colectiviza la responsabilidad en el crimen, eso fue la tesis jurídica de Hitler frente al pueblo judío y socialista y el soviético, y ¿dónde está el feminismo mundial?“.











