El Pacto Histórico, el partido que dirige el expresidente Gustavo Petro, vive un momento tenso por cuenta de varios temas políticos. Las diferencias después de la derrota en las elecciones presidenciales ante Abelardo De La Espriella tienen a la izquierda enfrentada. Y, como es su costumbre, sus integrantes ventilan sus diferencias abiertamente en redes sociales.
El propio Gustavo Bolívar, exdirector del Departamento de Prosperidad Social, puso en evidencia lo que está ocurriendo al interior de su colectividad.
“El Pacto Histórico está siendo dinamitado desde dos frentes: la ultraderecha, que agiganta cada error y lo vuelve tendencia con sus multitudes algorítmicas, y la militancia, que cae en la trampa y entra en esa conversación. Es decir, desde afuera y desde dentro llueve dinamita”, dijo.

Habló de una “ambición de poder casi enfermiza” que, según Bolívar, se manifiesta en la organización de candidaturas presidenciales, cuatro años antes, sin que antes hayamos arreglado la casa. “Sin partido organizado, sin ganar espacios en 2027, cualquier campaña presidencial prematura carece de posibilidad”, dijo.
Otro de los frentes de batalla lo protagoniza un grupo de congresistas radicales de izquierda que insiste en cuestionar el papel de los cinco representantes del Pacto Histórico que integran la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara y que votaron para que la investigación penal contra Álvaro Uribe por la masacre de El Aro, ocurrida en 1997, quedara en manos de la célula legislativa y no de la Fiscalía. Iván Cepeda puso el grito en el cielo y protestó. Y aunque los parlamentarios recularon, hay sectores que insisten en pasarles cuenta de cobro.
Al final, Cepeda le bajó el tono. Esto generó la molestia de la senadora del Pacto Histórico Carolina Corcho, quien escribió un trino en la red social X, que después eliminó, en el que cuestionó el liderazgo de Iván Cepeda después de la derrota en las presidenciales.
Cepeda no se quedó callado y respondió que tanto él como sus abogados han insistido en que la Fiscalía mantenga la competencia en el caso, y señaló que forma parte del proceso junto a los campesinos de El Aro y familiares de Jesús María Valle. El excandidato presidencial le pidió a la senadora Corcho que no le diera “lecciones de ética en esa materia” ni se sumara a ataques que realizan miembros de la extrema derecha.
“Llevo 14 años impulsando este proceso contra el expresidente Uribe. Mucho antes de que tú aparecieras en la escena pública. No te sumes a los ataques que ya hacen desde la extrema derecha contra quienes adelantamos con tanta dificultad, amenazas y sacrificios esta lucha. Hasta la ambición política debe tener límite. ¿No crees?”, recalcó Cepeda.

La elección de los dos magistrados del Consejo Nacional Electoral por parte del Pacto Histórico también generó roncha en la izquierda. El candidato de Iván Cepeda era el excongresista Alirio Uribe, pero Gustavo Petro, extrañamente, se atravesó y le tumbó los respaldos. En cambio, apoyó a la abogada y defensora de derechos humanos Ana Jimena Bautista. Petro no apoyó a Uribe, pese a que este lo defendió en la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara. SEMANA conoció que Gustavo Petro cree que a Alirio Uribe le faltó contundencia para cuidar los votos en las presidenciales del 2026 y por eso ganó la derecha.

Como si fuera poco, hay un sector de la izquierda molesto con el exsuperintendente de servicios públicos, Dagoberto Quiroga, quien demandó ante el Consejo de Estado la conformación de la lista al Congreso del petrismo y desató la molestia del expresidente Gustavo Petro, quien habló la semana pasada de “expulsión”. Quiroga cree que está reclamando sus derechos, pues considera que la lista al Senado del Pacto debió armarse, según los resultados de la consulta interna del 26 de octubre de 2025, y no mediante el sistema de cremallera, en el que se incluyeron hombres y mujeres.
Las peleas no son nuevas en el interior de la izquierda. Y a medida que se acercan las elecciones regionales en 2027, las diferencias escalarán.
