El presidente Gustavo Petro no tiene problema a la hora de hablar abiertamente de su sexualidad. Lo volvió a hacer este martes, 10 de febrero, en sus redes sociales, cuando respondió por una polémica fotografía donde aparece agarrado de la mano con una mujer en Gorgona, en el Pacífico, acompañado de su esquema de seguridad, mientras Córdoba, el departamento donde nació, está inundado y más de 40.000 personas pasan necesidades.
La congresista de Cambio Radical, Lina Garrido, criticó la imagen, y el presidente no ahorró argumentos en su respuesta. Petro reconoció nuevamente que no tiene “ninguna animadversión contra las personas que tienen opciones sexuales diferentes”.
De hecho, dijo: “Ni me interesa averiguarlas, ni me interesa que si usted es homosexual o heterosexual o ambas cosas o asexual”, escribió en su cuenta oficial de X.

Y siguió: “Si usted, Lina (Garrido), me interesara en esos aspectos, quizás averiguaría, pero no me interesa para nada. No me hace inteligente la ignorancia y punto”.
“En cuanto a mí, me parece que queda bien claro qué me gusta. Soy algo exigente y me gusta el arte, la inteligencia, la erótica y la belleza. Cuando trabajo sábado y domingos intensamente y paso con intensidad momentos como la cita con Donald Trump —de paso no le pregunté nada de lo que insinúa esta parlamentaria triste—, o momentos como los de la tragedia en mi departamento donde nací, dónde está enterrado mi abuelo en Ciénaga de Oro y mi abuela a su lado, nacidos en San Pelayo, Córdoba, y donde nació mi padre en Cereté, donde tuve mi primera novia, que fue árabe/colombiana, de donde es la mujer con quién tuve mi primer hijo y donde se crió, en mis años de clandestinidad mi hijo, donde conocí a una mujer por primera vez y me enamoré. También donde vivió mi amigo asesinado, Enán Lora, y donde levanté mi voz a riesgo cuando denuncié a los narcoparamilitares y descubrí sus alianzas con los políticos del Caribe y de Colombia; algunos de ellos eran de Arauca, y donde me abracé en noches de baile de música pelayera, tuve a mis amigos y mis primos, donde visité cementerios, descubrí fosas comunes y descubrí a los asesinos poderosos”, escribió el presidente.

Y remató: “Pues me interesa mucho Córdoba y su tragedia, y sé de dónde vienen y quiénes la causan: los dueños del petróleo del mundo y los dueños del agua en Colombia, y la intensidad de estos momentos y sentimientos, en un sábado o en domingo de trabajo, me hace abrazar a quienes quiero, y dejo que el pensamiento estúpido se estrelle contra las piedras. Triste el pueblo que se representa por esta tristeza de pensamiento que leona continuación”.

Petro ha pedido respeto por su intimidad en varias oportunidades, se ha referido a los periodistas “chismosos”, ha hablado sobre el amor y recientemente confesó: “Hago cosas muy buenas en la cama; inolvidable”.
Sus confesiones han generado múltiples reacciones y lo han convertido en carne de cañón para sus opositores.
