En el que presentó como su último discurso público como presidente de la República, Gustavo Petro se refirió a la actuación de Argentina en la final del Mundial de Fútbol, en la que fue derrotada por España. El partido se disputó el sábado, 19 de julio.

En su declaración, el jefe de Estado responsabilizó a su homólogo de Argentina, Javier Milei, por la derrota y afirmó que durante su administración se afectó la educación gratuita.
“Antes de terminar esta evaluación rápida del gobierno, hemos hablado de seguridad, hemos hablado de salud, y quiero hablar de educación. Podríamos extendernos a más temas, la reforma agraria, por ejemplo, pero quiero tener una fase aquí que hable del futuro de Colombia, y esta apenas es la evaluación de lo que hicimos”, expresó Petro.

Además, indicó: “En educación, jóvenes, padres, madres de familia, el 97 % de los estudiantes en universidad pública, universidad pública, 97 %, casi todos y todas estudian gratuitamente, como era en Argentina. Era, porque Milei acabó con eso; por eso Argentina perdió el Mundial del Fútbol y Colombia también por lo mismo”.
“Aumentamos los cupos para nuevos estudiantes de lo que usualmente entraban en la universidad pública, en el primer semestre del primer año, en 425 mil cupos. A este semestre, a final del año, ojo, porque a final del año sigue rigiendo nuestro presupuesto aprobado el año pasado, ojo, Abelardo va a sacar pecho, pero por estos programas y este dinero llegará a 500 mil. Nuestra propuesta y nuestra promesa: medio millón adicional a lo que había de jóvenes”, recalcó el presidente saliente.
En otro de los apartes de su declaración, Gustavo Petro manifestó: “Argentina y Colombia perdieron por codicia y falta de humildad. Lo dije y me miraron feo. ¿Por qué ganó España? Porque se ayudan entre sí”.
Cabe recordar que, antes de que la Selección Colombia viajara al Mundial de Fútbol, Petro despidió a los jugadores con una declaración que generó polémica: “Sí quiero transmitirles dos conceptos que me gustaría que se llevaran y que reflexionaran un poco en ellos en los días de gozo, ojalá, de gloria; habrá también tristezas”.

“Siempre es así en la vida, la dialéctica siempre nos trae esa consecuencia. Uno es este símbolo que va en mi mano; siempre lo conservo. No es una cruz, es una letra de un alfabeto antiguo llamado arameo y es la última letra de ese alfabeto. Expresa unas palabras de Jesús, traducidas y traídas al tiempo contemporáneo, que dicen que el último será el primero. ‘El último será el primero’ ha sido la filosofía, la consigna de mi vida y de este Gobierno”, expresó Gustavo Petro el pasado 4 de junio.
