El proyecto de ley Átomos para la Vida fue aprobado en su último debate en la plenaria del Senado y se convierte en ley de la República, tras recibir respaldo unánime durante todo su trámite legislativo.

La norma crea la Agencia Nacional de Seguridad Nuclear (ANSN), la primera autoridad independiente del país encargada de supervisar, inspeccionar y regular el uso de tecnologías nucleares.
Entre sus funciones estarán la expedición de licencias, la verificación del cumplimiento de estándares internacionales y la coordinación con organismos especializados dentro y fuera de Colombia.
Para la representante María del Mar Pizarro, autora de la iniciativa, la aprobación representa un avance que va más allá de la regulación.
“Llevamos más de tres años construyendo esta ley con médicos, científicos, pacientes y comunidades. Hoy Colombia les cumple. Este país va a producir su propia medicina, va a regular su propio futuro nuclear y va a entrar al siglo XXI con la cabeza en alto”, afirmó.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es que permitirá avanzar hacia la producción nacional de radiofármacos, medicamentos utilizados para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades como el cáncer.
Según los impulsores de la ley, durante décadas, Colombia ha dependido de importaciones costosas y de cadenas de suministro internacionales para acceder a estos insumos médicos.
La legislación aprobada establece que cualquier aplicación de tecnología nuclear deberá tener fines exclusivamente pacíficos y ajustarse a compromisos internacionales suscritos por Colombia, como el Tratado de No Proliferación Nuclear.

Aunque el país aún no cuenta con centrales nucleares para producir electricidad, la nueva ley deja lista la estructura institucional para evaluar esa posibilidad en el futuro.
De acuerdo con el Plan Energético Nacional, Colombia contempla explorar alternativas de energía nuclear a partir de 2035 como parte de su estrategia de transición energética.
“Hoy no solo aprobamos una ley. Le dijimos al mundo que Colombia es un país serio, capaz de manejar tecnología de punta con responsabilidad y visión de largo plazo”, sostuvo Pizarro tras la votación.
Los promotores de la iniciativa aseguran que el nuevo marco regulatorio impulsará la investigación científica, el monitoreo ambiental, la agricultura y el desarrollo tecnológico, además de generar nuevas oportunidades económicas alrededor de un sector que ya aporta miles de empleos en el país.
