El presidente Abelardo De La Espriella tiene todo dispuesto para capotear el primer pulso que vivirá la oposición liderada por Gustavo Petro en el terreno en el que mejor se ha desenvuelto y que le ha resultado más rentable: las protestas. Así lo hizo en las movilizaciones de 2021 contra el expresidente Iván Duque, en lo que se llamó un estallido social pero que estuvo marcado por hechos violentos.

Esta vez podría ser distinto por una razón: el Gobierno nacional expidió este martes, casi llegada la noche, el Decreto 1525 con el que se busca diferenciar la protesta pacífica de la violenta para evitar que encapuchados y otros criminales puedan atentar contra los derechos de los demás ciudadanos, violentar a la fuerza pública, generar bloqueos, usar armas, entre otros.
Uno de los puntos claves de la normativa es que los miembros de la Fuerza Pública podrán actuar cuando los manifestantes tengan armas sin necesidad de mediar, tampoco se permitirán bloqueos. Asimismo, se estará monitoreando la situación desde un Puesto de Mando Unificado (PMU) en el que estarán representantes del Gobierno nacional y local para tomar las decisiones que sean necesarias.
Aunque la convocatoria fue hecha por algunos sindicatos como Fecode, uno de los primeros en sumarse e invitar a los ciudadanos a manifestarse contra el Gobierno fue el expresidente Petro, quien ha dicho que deben ser pacíficas. “La marcha debe ser multitudinaria y completamente pacífica. La dignidad es tranquila y contundente”, dijo el exmandatario.
Sin embargo, la experiencia demuestra que las movilizaciones convocadas y respaldadas por ese sector han tenido conatos de violencia. Desde la oposición han reclamado que supuestamente se trata de infiltrados, por lo que el decreto servirá para individualizar a quienes cometan actos vandálicos o atenten contra los ciudadanos y los bienes.
El mismo decreto ha sido uno de los argumentos de la izquierda para salir a marchar porque consideran que se estaría afectando el derecho a la protesta, pero De La Espriella ha dicho que no es así.

“A los ciudadanos que protestan pacíficamente, todas las garantías, a los violentos, todo el peso de la ley. Lo prometí, lo cumplí y seguiré cumpliendo“, afirmó el presidente, quien lanzó pullas a ese sector diciendo: ”Los que quieren incendiar el país nuevamente son los que quebraron a Colombia, los que se robaron todo, los que empoderaron a los narcoterroristas y esos son los que ahora con bloqueos y llamamientos a incendiar el país quieren salvar la patria”.
Las movilizaciones en el caso de Bogotá están convocadas a las 9:30 a. m. en el Parque Nacional y se desplazarán hasta la Plaza de Bolívar. En el caso de Medellín, será a las 10 a. m. en la sede de Asociación de Institutores de Antioquia (Adida), la Universidad de Antioquia y el centro comercial Aventura. Y en Cali está convocada en la plazoleta Jairo Varela con un recorrido que irá hasta el parque de las Banderas.
Uno de los grandes retos del petrismo, además de que no sean marchas violentas, será la convocatoria que puedan lograr en medio de escándalos que rodean al círculo más íntimo del mandatario, tras las revelaciones de Eva Ferrer en entrevista con Vicky Dávila en SEMANA, en las que responsabilizó a la exprimera dama Verónica Alcocer de transportar grandes sumas de dinero desde Venezuela, entre otros hechos.
