Mauricio Lizcano, exministro del gobierno Petro, habló con El Debate, de SEMANA. Él, también aspirante presidencial, con nulas probabilidades de llegar a la Casa de Nariño, según todas las encuestas publicadas hasta hoy, se refirió al escándalo nacional suscitado por las declaraciones que en esta casa editorial dio Angie Rodríguez, directora del Fondo Adaptación.
“Yo he dicho que la Casa de Nariño hoy es la casa del terror. Denuncias, puñaladas por la espalda, concierto para delinquir, funcionarias que se amenazan entre ellas. Juliana Guerrero tiene más poder que cualquier otro funcionario en Colombia. De verdad es aterrador lo que está sucediendo en la Casa de Nariño”, dijo, inicialmente.


“Yo lo rechazo, creo que los organismos de control tienen que investigar porque es una funcionaria que dice que hay actos de corrupción, que gente la amenaza; hay que proteger la vida de Angie Rodríguez, de gente que dice que se quieren robar el erario público; tiene que decir quién, cuándo, cómo. Pero también demuestra un poco el desgreño administrativo en el que está sumido el gobierno. y la Casa de Nariño”, agregó Lizcano.
“Es que a mí también me genera un poco de desconfianza, y lo digo en este momento, funcionarios que son muy hábiles para denunciar tres y cuatro meses después cuando sus condiciones de poder cambian. ¿Por qué no lo hacen ahí? Yo estuve, yo fui director del Dapre (Departamento Administrativo de la Presidencia de la República). Yo no tuve ese tipo de problemas y tuve a mi propia Angie Rodríguez, que era Laura Sarabia. Pero pues yo le decía: ‘No’. Y si yo en algún momento hubiera visto algo de corrupción durante mi gestión, pues yo hubiera renunciado, primero, no me hubiera quedado, no hubiera aceptado otro trabajo”, agregó.
“Pero estos funcionarios también, que uno ve que se quedan callados, se van para otro puesto y después pelean y sacan las cosas cuatro o cinco meses después. Yo creo que todo mal, todo mal lo que sucede en Palacio, todo mal lo que se está haciendo alrededor del presidente”, agregó, al insistir en que desconfía de las denuncias tardías.
“Todo mal, digamos, las denuncias tardías y todo mal lo que está pasando. Es un desastre, el único Gobierno donde se pelean funcionarios de frente, se insultan, se denuncian y no los echan a los dos, sería lo mínimo si yo fuera presidente, pero bueno”, aseveró, al tiempo que consideró que el silencio del jefe de Estado es de la mayor gravedad.
“Más grave aún. El presidente Petro tiene que poner la cara, es que eso es muy grave. O pone la cara o saca a Angie. Si Angie dice mentiras, el presidente la tiene que sacar. Si Angie dice la verdad, el presidente tiene que tomar medidas y sacar al otro. Pasa un poco lo mismo que con Laura Sarabia. Se insultó con Benedetti, todo lo que dijo, y hoy está en Londres viviendo las mieles del poder y Benedetti es ministro del Interior. Eso no le quedan dudas si es que al presidente le tienen cogida, como dicen por ahí, pisada la solapa, o qué es lo que saben, que no cuentan”, agregó el aspirante presidencial.
“Pues yo no sé, la verdad, muy triste para Colombia que esto esté terminando así y que, faltando tres meses, no paremos de escándalo en escándalo. Yo tenía un ministerio (de Tecnología) que era muy técnico, entonces a mí no me tocaban este tipo de cosas y, como he dicho muchas veces, pues cuando estaba en el Dapre, la que tenía el poder era Laura, cogió todo, manejó todo. A mí me sacaron y yo no me iba a poner a pelear por un pedazo de poder o por una silla y me fui al ministerio. Me nombraron y el ministerio era técnico, entonces no viví todo este tipo de escándalos, como la Unidad de Gestión de Riesgo, los congresos y los consejos de ministros televisados, lo que está pasando hoy”, explicó el exministro Lizcano.
“A mí me tocó la primera etapa del gobierno, que era menos sectaria. Era otro nivel; la verdad es que también el gabinete ha venido bajando de nivel. Y eso, yo creo, también demuestra el debate de quienes están ahí, la altura actual y moral de quienes salen con esos tipos de escándalos permanentemente. Y la realidad es que Angie Rodríguez tuvo el mismo poder de Laura. Y también fue la mano derecha de Gustavo Petro. Igual, por eso yo digo, Angie y Laura se lavan con la misma moneda, comen con la misma mano. Y aparece también Juliana Guerrero”.
Las elecciones presidenciales en Colombia tendrán lugar el 31 de mayo de 2026. Si algún candidato no obtiene la mitad más uno de los votos, habrá una segunda vuelta entre los dos aspirantes con más votaciones, y dicha jornada definitiva será el 21 de junio de 2026. El vencedor asumirá como presidente de Colombia el 7 de agosto de 2026, para un periodo de cuatro años.
