Los usuarios han incorporado diferentes prácticas para mantener sus celulares en buen estado, como actualizar el sistema, eliminar fotos y desinstalar aplicaciones que ya no utilizan. Sin embargo, estas acciones no siempre están acompañadas de medidas destinadas a reforzar la seguridad y privacidad de la información almacenada en los dispositivos.

De acuerdo con un estudio de la compañía Kaspersky, ocho de cada diez usuarios no revisan los permisos ni las configuraciones de privacidad de las aplicaciones que tienen instaladas. Esta falta de revisión podría dejar información personal expuesta a apps que cuentan con accesos que los usuarios desconocen o que ya no necesitan.
Los datos dejan en evidencia que, mientras el 77% de los usuarios mantiene actualizado su smartphone y el 73% elimina las apps que ya no utiliza, apenas el 20% revisa los permisos y las configuraciones de privacidad de sus apps. Esto demuestra que las acciones más visibles y cotidianas de mantenimiento ya hacen parte de la rutina digital, mientras que aquellas relacionadas directamente con la protección de los datos continúan en segundo plano.

Sin embargo, los expertos señalan que desinstalar programas antiguos o innecesarios de los computadores también puede contribuir a mejorar tanto su rendimiento como su seguridad. Con el paso del tiempo, la acumulación de aplicaciones puede ralentizar los equipos y, además, algunos de estos programas pueden almacenar datos personales, información financiera e historiales de uso que podrían quedar expuestos y ser aprovechados por ciberdelincuentes.
Las diferencias entre los hábitos digitales en computadores y celulares pueden explicarse, en gran medida, por la forma en que se utiliza. Los smartphones son empleados principalmente para tomar fotografías y videos, comunicarse, consumir contenido y navegar por Internet. Además, el 58% de los usuarios considera el celular como su principal dispositivo para conectarse a la red.

¿Cómo fortalecer la seguridad y privacidad?
Para fortalecer los hábitos, recomiendan establecer recordatorios mensuales o trimestrales para revisar los dispositivos y las cuentas asociadas. Durante estas revisiones, es conveniente eliminar cuentas que ya no se utilizan y borrar métodos de pago almacenados.
También resulta útil recurrir a un administrador de contraseñas para organizar de forma segura las credenciales y mantener un mayor control sobre los servicios y aplicaciones.
Otra medida importante consiste en realizar copias de seguridad automáticas de manera periódica, preferiblemente mediante sistemas que permitan almacenar la información de forma cifrada en unidades externas o servicios en la nube. Asimismo, contar con una solución de seguridad integral puede ayudar a prevenir infecciones de malware y reducir el riesgo de que los datos personales queden expuestos ante posibles brechas de seguridad.
