A lo largo de la historia, han surgido diversas teorías sobre el apocalipsis, entendido como el momento en que la Tierra podría llegar a su fin a causa de catástrofes extremas o escenarios de destrucción total. Estas ideas han generado inquietud e incluso temor en muchas personas, tan solo al imaginar cómo podrían materializarse tales acontecimientos.
En la actualidad, algunas de estas preocupaciones parecen encontrar sustento en análisis científicos. El pasado 27 de enero, el Reloj del Juicio Final fue ajustado a tan solo 85 segundos de la medianoche, la posición más cercana al límite desde su creación, lo que representa el punto más próximo a un escenario de colapso global.
Este anuncio, realizado por la Junta de Ciencia y Seguridad del Boletín de los Científicos Atómicos (SASB, por sus siglas en inglés), refleja la creciente preocupación por los riesgos existenciales que enfrenta la humanidad en el contexto actual.

¿Qué es el Reloj del Juicio Final?
El Reloj del Juicio Final es un símbolo que indica qué tan cerca se encuentra la humanidad de una catástrofe global. En 2026, alcanzó su nivel más alarmante, al situarse a solo 85 segundos de la medianoche. De acuerdo con la SASB, factores como el incremento de los arsenales nucleares, los avances no regulados en inteligencia artificial y las amenazas biológicas a escala mundial hacen urgente la adopción de medidas inmediatas.

“Cada año, desde 1947, el Boletín —un grupo de científicos, legisladores y expertos— ajusta el reloj como una representación del tiempo que le queda a la humanidad para evitar una catástrofe global. Las manecillas se mueven hacia adelante o hacia atrás según las acciones tomadas para enfrentar amenazas como el cambio climático o la guerra nuclear”, explican desde la Universidad de Chicago.
Una situación similar ocurrió en 2025, cuando el reloj se ubicó a menos de un minuto y medio de la medianoche. Sin embargo, lejos de alejarse del escenario crítico, en 2026 se aproximó aún más, lo que encendió las alarmas sobre la necesidad de fortalecer acuerdos multilaterales para limitar el uso de armas nucleares, establecer directrices internacionales sobre inteligencia artificial y desarrollar protocolos para responder a posibles crisis biológicas.
“El Reloj del Juicio Final es, en realidad, una metáfora del gran peligro que enfrentamos, pero también es un llamado a la acción”, afirmó Alexandra Bell, presidenta y directora ejecutiva del Boletín.

Además, el Boletín advirtió que la próxima expiración del Nuevo Tratado START, prevista para el 5 de febrero, dejaría a Estados Unidos y Rusia sin límites formales sobre sus arsenales nucleares. Según Daniel Holz, presidente de la Junta de Ciencia y Seguridad, esta situación podría abrir la puerta, por primera vez en más de 50 años, a una carrera armamentista nuclear sin control.
Especialistas coinciden en que la cercanía histórica del reloj a la medianoche no solo simboliza un peligro inminente, sino que también funciona como una advertencia global para que gobiernos, científicos y la sociedad civil intensifiquen sus esfuerzos en la prevención de catástrofes a gran escala.

