El avión supersónico silencioso X-59 de la NASA completó su semana de vuelos más intensa hasta ahora, al establecer un nuevo récord de operaciones en un periodo de siete días. Durante estas pruebas, la aeronave también continuó demostrando su capacidad para realizar maniobras a diferentes velocidades y altitudes.

El X-59 realizó dos vuelos el 22 de septiembre y volvió a despegar los días 24 y 25, acumulando seis vuelos en una sola semana. Con esta cifra, superó por dos su anterior récord semanal y elevó a 38 el número total de vuelos de prueba realizados.
Esta fase hace parte del programa de ampliación del rango de vuelo del X-59, con el que la NASA busca analizar su comportamiento bajo distintas condiciones. Las pruebas permiten evaluar la aeronave a diferentes velocidades, altitudes y durante diversas maniobras, similares a las que enfrentaría en sus futuras operaciones.
✈️ Six flights. One week. Fastest speed to date. NASA’s X-59 completed its busiest week of flight testing yet — and reached Mach 1.53, approximately 1,010 mph, its fastest speed to date. 💨 See how the team is expanding the aircraft’s flight envelope: https://t.co/9bOQOTCApB https://t.co/Aqlwb75DMj
— NASA Aeronautics (@NASAaero) October 2, 2026
Además de incrementar el ritmo de sus pruebas, el X-59 de la NASA alcanzó una nueva velocidad máxima. Durante uno de los vuelos recientes, la aeronave llegó a Mach 1,53, equivalente a unos 1.874 kilómetros por hora, superando su velocidad habitual de crucero de Mach 1,4. A ese ritmo, podría cubrir una distancia similar a la que separa Madrid de Nueva York en aproximadamente tres horas y 45 minutos.
Tras esta intensa jornada de pruebas, el avión entró en un periodo de mantenimiento programado, que tendrá una duración estimada de tres semanas. Durante este tiempo, los equipos técnicos realizarán las labores necesarias para mantener la aeronave en condiciones óptimas antes de continuar con el programa de ensayos.

Una vez finalizado el mantenimiento, el X-59 pasará por una revisión rutinaria de sus sistemas. Si todo marcha según lo previsto, la NASA planea devolverlo al aire para retomar las pruebas de vuelo y continuar evaluando su desempeño a velocidades supersónicas.
