Las estafas por WhatsApp siguen en aumento y los expertos advierten sobre las nuevas estrategias que utilizan los ciberdelincuentes para robar información personal y financiera. En muchos casos, basta con un mensaje o una llamada para engañar a los usuarios y acceder a sus cuentas.

Aunque este servicio de mensajería de Meta se ha convertido en una herramienta útil para la comunicación diaria, su popularidad también lo ha transformado en un objetivo para los criminales. Estos aprovechan las posibilidades que ofrece la tecnología para actuar a distancia, ocultar su identidad y cometer fraudes sin exponerse directamente.
Ante este panorama, es importante estar atento a cualquier actividad inusual en la cuenta y desconfiar de los mensajes que soliciten información sensible o incluyan enlaces sospechosos. Recientemente, se conoció una nueva modalidad de fraude que utiliza como pretexto un supuesto concurso de baile.
De acuerdo con el diario español El Economista, la Policía de ese país ha alertado sobre esta estafa, que comienza con un mensaje enviado desde la cuenta de WhatsApp de un contacto conocido. En él, la persona invita a votar por un participante en una supuesta competencia y comparte un enlace para hacerlo.

Sin embargo, el vínculo dirige a una página que solicita el número de teléfono y un código de verificación. Aunque la petición puede parecer legítima, en realidad, estos datos permiten a los hackers vincular un dispositivo externo a la cuenta de la víctima.
Una vez que consiguen el acceso, los estafadores pueden hacerse pasar por el titular de la cuenta, escribir a sus contactos para pedir dinero o difundir el mismo engaño entre otras personas. Lo más preocupante es que la víctima puede seguir utilizando WhatsApp sin darse cuenta de que alguien más tiene acceso a sus conversaciones.

Aunque este tipo de fraudes puede parecer convincente, especialmente cuando el mensaje proviene de alguien conocido, es fundamental verificar cualquier solicitud inusual antes de actuar. Un enlace para participar en un concurso o una petición para compartir un código pueden ser señales de alerta.
Para reducir el riesgo, se recomienda activar la verificación en dos pasos de la ‘app’ y confirmar por otro medio, como una llamada telefónica, cualquier solicitud sospechosa.
Asimismo, nunca se deben compartir códigos de verificación ni ingresarlos en páginas a las que se haya llegado mediante enlaces de procedencia dudosa.
