El océano es uno de los lugares más fascinantes y misteriosos del planeta. Aunque los científicos llevan años explorando sus profundidades para conocer mejor las especies que lo habitan, todavía existen organismos que permanecen fuera de su alcance y que apenas comienzan a ser descubiertos.

Una de estas investigaciones permitió identificar una nueva especie de tiburón linterna, denominada Etmopterus bulbosus, en aguas cercanas a Mauricio, una isla ubicada en el suroeste del océano Índico. El hallazgo amplía el conocimiento sobre estos animales de aguas profundas.
El ejemplar encontrado es una hembra de apenas 21,5 centímetros de longitud, capturada entre los 400 y 500 metros de profundidad mediante una red de arrastre. Sus características físicas y los análisis genéticos realizados por los investigadores permitieron establecer que se trata de una especie diferente de las ya conocidas.
Según el estudio científico publicado en el Journal of the Ocean Science Foundation, uno de los rasgos más distintivos de este tiburón es su hocico grande y redondeado, cuya forma abultada lo diferencia de otros ejemplares similares.

Además, presenta pequeñas estructuras parecidas a espinas que sobresalen de la piel y se extienden desde la zona próxima a las aletas pectorales hasta más allá de la primera aleta dorsal. También posee un patrón particular de marcas en los costados y la cola, que contribuye a identificarlo.
Entre las especies con las que comparte algunas características se encuentra el Etmopterus sentosus, registrado en aguas de África oriental y Madagascar. Sin embargo, las diferencias en la forma del hocico, la distribución de las estructuras de la piel y las marcas corporales permitieron distinguir a ambos animales.
La identificación también contó con el respaldo de los análisis de ADN mitocondrial, un tipo de material genético utilizado para estudiar las diferencias entre especies. Los resultados revelaron una divergencia genética de al menos el 10,29 % frente a las secuencias disponibles de otras especies del mismo grupo, un resultado que respalda su clasificación como una nueva especie.

Un tiburón del que aún se sabe poco
Pese a la importancia del descubrimiento, los investigadores todavía tienen varias preguntas por resolver. Hasta ahora, solo se ha encontrado un ejemplar, por lo que no hay suficiente información para determinar cómo vive esta especie, de qué se alimenta o cuál es su tamaño habitual.
El hallazgo pone de manifiesto cuánto queda por conocer sobre la vida en las profundidades marinas. Incluso un animal de dimensiones reducidas puede aportar información valiosa sobre la diversidad de especies que habitan zonas del océano que siguen siendo difíciles de estudiar.
