A una distancia de 30 kilómetros al noroeste de Pereira, hay un destino de Colombia que enamora a los viajeros con sus hermosos paisajes y conservada arquitectura. Se trata del municipio de Marsella, ubicado sobre la cordillera Central del departamento de Risaralda.
De acuerdo con el portal Rutas del Paisaje Cultural Cafetero, este destino es uno de los municipios más coloridos y mejor conservados del departamento, captando la atención de sus visitantes por su arquitectura antioqueña, tradiciones paisas y campesinas, así como por cultura cafetera y amabilidad de sus habitantes.

Estas características hacen de Marsella un lugar imperdible en el Eje Cafetero. Además, su riqueza natural y la conciencia ambiental que se promueve en el territorio, lo ha llevado a ser reconocido como el ‘municipio verde de Colombia’.
A través de la iniciativa conocida como el Bono del Agua, según explica la misma fuente, esta población logró superar la crisis de escasez de agua que afectó a la región a mediados de los años setenta, creando un mecanismo solidario que permitió recaudar fondos para adquirir los terrenos donde nacen las fuentes hídricas que hoy abastecen el acueducto municipal.
Por esta razón, este hecho que marcó su historia es motivo de orgullo para sus habitantes, que se destacan por la calidez con la que reciben a los turistas.

Lo que enamora a los turistas de Marsella
Sus coloridas casas y balcones que enmarcan la plaza de Bolívar, son uno de esos escenarios del pueblo que todos sus visitantes quieren conocer, no solo por su belleza, sino porque es considerado un espacio lleno de vida.
A sus alrededores es posible encontrar diferentes restaurantes y alojamientos ideales para sentarse a disfrutar del suave café que se cultiva en estas tierras de profunda tradición cafetera.
La experiencia se complementa con recorridos por las haciendas cafeteras de la región, donde es posible conocer de cerca el proceso de cultivo y beneficio del café. De hecho, algunas de estas fincas también ofrecen servicios de alojamiento y restaurante, invitando a los viajeros a vivir una inmersión auténtica en la cultura cafetera del municipio.

De esta manera, con sus exuberantes paisajes, bosques de niebla y la calidez de su gente, Marsella se destaca como una joya escondida que merece ser explorada. Cada rincón ofrece una experiencia única, desde caminatas por senderos naturales hasta la contemplación de cascadas cristalinas.
Como parte de su cultura, se resalta su música folclórica hasta la artesanía local, siendo aspectos claves que le dan vida al municipio, que en sus inicios era conocido como Villa Rica.










