Ubicado al occidente departamento de Nariño, a una distancia aproximada de 73 kilómetros de la ciudad de Pasto, se encuentra un encantador municipio conocido como “tierra de fe y espiritualidad”, ideal para quienes buscan vivir experiencias de turismo religioso.
Este lugar es el municipio de Ancuya, palabra que proviene de Angayan o Ancoya, que se relaciona con el jefe destacado de Los Abades. Además, en quechua este concepto (Ancoya) hace referencia al nervio o ango de la cara.

Como destino turístico ideal para los feligreses, la Alcaldía Municipal resalta como su principal atractivo el Templo Santuario de Nuestra Señora de la Visitación, considerado el lugar insignia del municipio.
Este sitio de interés de Ancuya se puede observar desde la distancia en diferentes puntos de la población, consolidándose como un importante centro de devoción mariana en el departamento de Nariño.
De acuerdo con la Gobernación del departamento, la historia de este templo religioso está marcada por la profunda fe de la comunidad y por la tradicional leyenda de la “Virgen Andariega”, que simboliza la identidad y el arraigo católico del pueblo.

La imponente arquitectura de este santuario, de estilo románico, caracterizada por su alta cúpula y una torre decorada que se distingue en el paisaje, funciona como punto de referencia en la región y acoge a miles de fieles cada año.
Gracias a estas características, su presencia es visible desde la carretera que conecta Consacá con Sandoná, convirtiéndolo en un referente arquitectónico y espiritual único en esta región del país.
Al ingresar a este templo, de acuerdo con la misma fuente, los visitantes encuentran amplios espacios para la congregación y una estructura diseñada para resaltar la solemnidad y la belleza de la imagen de la Virgen.

Además, más allá de visitar este santuario, en Ancuya la devoción por esta figura religiosa es el eje de las festividades religiosas, especialmente cada 2 de julio, cuando se conmemora la visita de la Virgen María a su prima Santa Isabel.

Durante estas celebraciones, el municipio se llena de devoción con peregrinaciones y romerías que invitan a recorrer la histórica procesión por el antiguo camino que unía Sandoná con Ancuya. A un costado del santuario, las placas conmemorativas narran los milagros atribuidos a la Virgen, transformando este espacio en un punto de encuentro espiritual que simboliza la fe y la esperanza de miles de devotos.
Para quienes desean disfrutar del contacto con la naturaleza en este municipio nariñense, se recomienda explorar atractivos como la Piedra de la Fertilidad, el Cañón del Guaico y las cascadas que adornan el territorio.
