Aunque Boyacá alberga varias joyas naturales que sorprenden con su encanto, en esta ocasión se destaca un hermoso pozo de aguas azules que parece sacado de un cuento y que hace parte de los atractivos imperdibles para visitar en el municipio de Santa María.
A solo tres horas de Bogotá, este pueblo, ubicado en la cordillera Oriental, se consolida con un destino ideal para una escapada de fin de semana, captando la atención de los viajeros no solo por su temperatura ambiente muy agradable, sino por las maravillas que esconde.

Dentro de los atractivos turísticos que hacen de este municipio un destino único se encuentra el Pozo la Calavera, un escenario que, aunque por su nombre puede parecer poco llamativo a primera vista, tiene la capacidad de enamorar a quienes lo visitan con su incomparable belleza.
Esta hermosa joya natural está ubicada sobre la cuenca hídrica del río Batá, a una distancia aproximada de 20 minutos del área urbana del pueblo. De su entorno se destaca una imponente formación de rocas que lo resguardan en medio de una exuberante vegetación.
Allí, según muestra la Alcaldía Municipal en su página web, locales y turistas pueden contemplar un hermoso paisaje y disfrutar un baño refrescante y diferente mientras se respira aire puro y se descansa del bullicio de la ciudad.

Además de este atractivo, en Santa María también sobresalen otros sitios turísticos como la Represa de Chivor, el embalse La Esmeralda, el balneario Peñón del Lago y la finca ecoturística La Isla, un paradisiaco lugar que también enamora con su paisaje y donde es posible degustar lo mejor de la gastronomía local, así como beber un delicioso café, señala el Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr).
Asimismo, indica que los habitantes de esta población suelen realizar el tradicional “paseo de olla” a orillas del río, una costumbre que lo convierte en un destino aún más apetecido durante las temporadas de fin e inicio de año, cuando varias familias suelen reunirse para disfrutar de este plan típico, compartir momentos de esparcimiento y preparar un rico caldo o sancocho.

A la lista de paradas imperdibles que ofrece este encantador pueblo boyacense se suma el sendero Cristalina, un atractivo turístico y ecológico ideal para los amantes de la naturaleza, que invita a descubrir y contemplar la riqueza de fauna y flora que caracteriza al territorio.
Este recorrido se encuentra en la vereda Caño Negro, a tan solo cinco minutos del casco urbano, consolidándose en una experiencia accesible y perfecta para conectar con el entorno natural de Santa María.










