Boyacá es considerado un destino encantador. En este territorio los viajeros encuentran una gran combinación de riqueza natural, histórica y cultural. El departamento ofrece paisajes de montañas, páramos, lagunas y pueblos coloniales bien conservados.

Además, destaca su gastronomía, artesanías y tradiciones, así como sus sitios históricos y sagrados. En estas tierras hay varios lugares considerados sagrados porque fueron habitados por pueblos como los Muiscas, antes de la llegada de los españoles.
Para ellos, muchos cerros, lagunas, cuevas y fuentes de agua eran considerados espacios sagrados donde realizaban ceremonias religiosas, ofrendas y rituales relacionados con la naturaleza, los astros y sus dioses. Estos sitios eran vistos como lugares de conexión entre el mundo espiritual y la vida cotidiana.
Uno de esos sitios que llama la atención es la Laguna de Iguaque, la cual guarda un legado cultural e histórico de los Muiscas, según información de la Alcaldía de Chíquiza, municipio en el que se encuentra localizada.

A este cuerpo de agua se le considera eje de la cosmología indígena regional, se conoce como la cuna de la humanidad pues, según la mitología, de sus aguas emergió Bachué con un niño en brazos. Cuando el niño creció, ambos poblaron la Tierra y dieron origen al pueblo Muisca.
Con el paso de los años este lugar, ubicado muy cerca de Villa de Leyva, se ha consolidado como un lugar que atrae turistas que disfrutan de los planes de naturaleza y las caminatas al aire libre.

De acuerdo con la Alcaldía, es una laguna alto andina, de origen glaciar, localizada en zona de páramo dentro de Santuario de Fauna y Flora de Iguaque. Es la más grande del complejo lagunar de esta área protegida.
¿Qué otros sitios de interés tiene Chíquiza?
Como ya se mencionó, la Laguna de Iguaque se encuentra en el municipio de Chíquiza, un destino tranquilo donde los viajeros tienen la posibilidad de conocer otros sitios de interés.

En la zona rural cuenta con varios lugares para la práctica del ecoturismo, como el sendero El Carrizal, la Cueva del Indio, el Pozo de la Vieja, Morro Negro y la Hacienda Versalles, un apacible punto de encuentro para el descanso y la contemplación del paisaje.
De acuerdo con el Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr), también se puede apreciar, en la vereda El Cerro, una tradición ancestral conocida como Los Matachos, un espacio donde los campesinos embellecen sus moradas con utensilios de cocina, los mismos con los que preparan arepas de maíz, envueltos de guiche y el tradicional cocido boyacense.
En el casco urbano, por su parte, se aprecian edificaciones de diferentes periodos históricos, entre las que se destacan la capilla doctrinera de San Isidro, patrimonio histórico de la humanidad.
