Boyacá hace parte de los 32 departamentos de Colombia que, año tras año, se consolida como un destino que atrae a miles de turistas tanto nacionales como extranjeros, gracias a su riqueza cultural, histórica y natural.
Reconocida como una de las regiones más acogedoras del territorio nacional, según los Traveller Review Awards, está conformada por varios pueblos llenos de encanto, catalogados por muchos como verdaderos paraísos que albergan escenarios de ensueño.

Entre esos lugares sobresale el municipio de Coper, antiguamente conocido como Copere, un nombre que significa “apoyo” y que guarda una profunda conexión con su pasado, explica la Gobernación de Boyacá en su sitio web.
El origen de esta denominación se remonta al año 1776, cuando, según registros históricos, en este territorio existía un caserío indígena liderado por un cacique llamado Coper o Copere, quien era jefe tributario del señor de los muzos.
En honor a esta figura ancestral, la población adoptó dicho nombre, el cual no solo evoca su historia, sino que también refleja el vínculo entre sus raíces indígenas y su presente, convirtiéndose en símbolo de identidad.
Los encantos de Coper, en Boyacá
Visitar este municipio boyacense es adentrarse en una joya natural que deslumbra con sus cascadas y paisajes, ofreciendo espacios de encuentro y celebraciones comunitarias.
De acuerdo con la sección Magnífica Región Trece, del Canal Trece, entre los sitios más visitados de esta población en Boyacá se encuentran:
- El Alto de la Virgen, ubicado a 500 metros del casco urbano, considerado un punto de referencia para quienes participan en ceremonias eucarísticas el primer sábado de cada mes.
- La Cascada en la vereda Cantino, que forma parte de la quebrada La Chorrera. Desde distintos puntos del municipio es posible contemplar su caída de agua y, al recorrer el sendero, los visitantes pueden disfrutar un entorno natural que permite conectarse con la fauna y los bosques primarios de la zona.
- La Laguna Don Pedro, un escenario ideal para disfrutar de actividades acuáticas como la pesca, la natación y los recorridos en moto acuática.
- La piscina municipal, perfecta para quienes prefieren un entorno más urbano, que reúne tanto a visitantes como a habitantes locales.

- Los Corozales, en la vereda Resguardo, se trata de un conjunto de piscinas de agua natural asentadas sobre formaciones rocosas, que forman parte de los espacios de recreación y esparcimiento imperdibles del municipio.
Para complementar la experiencia, la gastronomía local con platos típicos como el tamal de arroz, picada de longaniza, papa criolla, rellena y guarapo, invitan a conocer su cultura y tradiciones, resaltando los alimentos que se culturan en su tierra fértil.
