A solo 97,6 kilómetros de Medellín, lo que representa un viaje de unas 2 horas o un poco más, dependiendo el tráfico, condiciones de las vías y clima, se encuentra un encantador municipio antioqueño que capta la atención de los viajeros con su “casa en el aire”.
Se trata de un destino conocido, entre otras cosas, por su riqueza patrimonial, consolidándose como uno de los rincones más emocionantes por descubrir en el oriente antioqueño, especialmente para los viajeros en busca de aventura y naturaleza.

Este pueblo que enamora a los turistas es Abejorral, un lugar que ofrece una experiencia fuera de lo común: pasar una noche en una “casa en el aire”, suspendida a 70 metros de altura en el cerro San Vicente, uno de los atractivos turísticos más reconocidos del municipio.
Esta propuesta de alojamiento, llamada Aero Hostal, está ubicada a 2.500 metros sobre el nivel del mar y brinda a sus visitantes una vivencia única e imperdible. El lugar cuenta con capacidad de acomodación doble para hasta 10 personas, ideal para quienes buscan aventura y paisajes inolvidables, destaca el portal de turismo Antioquia es Mágica.
La sensación única de estar suspendido en el vacío que brinda este atractivo, se mezcla con un entorno rodeado de montañas, nubes y el susurro del viento, elementos que invitan a los turistas a detenerse, respirar aire puro y contemplar la belleza de este rincón antioqueño.

Para acceder a esta particular casa colgante, los visitantes deben caminar o hacer canopy después de llegar en carro a un punto determinado. Una vez allí, cada habitación se convierte en un refugio con vistas panorámicas de esas que nunca se olvidan y que son un reflejo de la riqueza natural que alberga Colombia.
Además, el lugar cuenta con una terraza donde los huéspedes pueden descansar en una hamaca mientras disfrutan de su ambiente acogedor, así como áreas comunes donde es posible socializar y compartir con otros visitantes, señala el medio local Teleantioquia.

En este atractivo de Abejorral, los más aventureros pueden lanzarse por el canopy, una cuerda de 400 metros de largo que cruza las montañas a una altura de 70 metros, o probar el péndulo, una experiencia emocionante que despierta la sensación de estar volando sobre el paisaje.
Otra actividad al aire libre que se puede disfrutar en este rincón antioqueño es la escalada en roca, pues muy cerca existen formaciones rocosas que le dan un toque mucho más especial a este sitio de interés.
Para complementar la experiencia, el municipio también se consolida como un destino perfecto para la práctica de senderismo, con múltiples rutas que permiten explorar su riqueza en fauna y flora entre paisajes montañosos, fascinantes atardeceres y una gran variedad ecosistemas gracias a su diversidad de pisos térmicos.
