Viracachá es uno de los 123 municipios que conforman el departamento de Boyacá, uno de los más encantadores de la región andina de Colombia.
Ubicado a 23 kilómetros de Tunja, el territorio que actualmente ocupa estaba gobernado en la época prehispánica por el cacique Viracocha.
“En 1556 llegaron los padres dominicos a evangelizar a los nativos de la región, fundando la población de Viracachá, donde actualmente se encuentra la vereda de Pueblo Viejo”, señala el Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr Boyacá).
Viracachá deriva de Viracocha, que en lenguaje inca significa “aire del lago”.

Economía
El municipio tiene diferentes tipos de clima, lo que favorece el cultivo de diversos productos.
“En los páramos del municipio, como las veredas de Caros, Chen e Icarína, la comunidad se enfoca en la producción de ganado y el cultivo de papa. En las veredas de Centro, Pueblo Viejo y Galindos, al tener un clima frío-templado, también se producen papa, tomate de árbol y zanahoria, además de la cría de animales menores”, dice Situr.
Y agrega: “En las veredas de Naranjos y Pirguatá, al tener un clima templado-cálido, se producen animales pequeños, leguminosas y frutales, como tomate de árbol y fresas, así como lechugas, cilantro, entre otros”.

Sitios de interés
Entre los lugares de interés se encuentran la fuente Toscana, un nacimiento de aguas cristalinas; los baños de Ruma, una cascada natural de 10 metros de altura formada por las aguas de la quebrada del mismo nombre que se encuentran rodeadas por vegetación nativa.

La ‘piedra respondona’ también es reconocida. Según las leyendas de la región, era una “piedra encantada que respondía con eco a los habitantes del sector” y está localizada en la vereda de Pueblo Viejo.
Otro sitio destacado es el Chorro de la Vieja, un afluente formado por las quebradas Honda y Chuscal. De igual manera, se destaca la Cueva de los Murciélagos, hecha de grava y piedra, cuya puerta principal está tallada en roca y tiene cerca de dos metros de altura.
Finalmente, está la columna de los Indios, que son dos piedras naturales cilíndricas, rodeadas de vegetación y pasto nativo.
Festividades
En cuanto a las festividades, entre las principales se encuentran las fiestas del Divino Niño, que se conmemoran en el mes de enero.
Adicionalmente, en febrero se festejan las fiestas patronales, mientras que para los meses de marzo y abril se hacen las peregrinaciones correspondientes a la Semana Santa.
En los meses de octubre y noviembre se celebra el Festival de Gastronomía, y en diciembre culminan las festividades con el Día del Campesino y las fiestas decembrinas.
